Peta Jensen

Peta Jensen es la muestra viva y en movimiento de que existe un término medio entre lo completamente natural y el festival de artificios quirúrgicos, una señorita absolutamente arrebatadora a la que los arreglillos le han sentado de maravilla. Moderación y una buena base genética al servicio de un talento indiscutible para el porno.

Su carisma no ha hecho más que crecer desde su debut y escenas como un polvo antológico que rodó para Porn Fidelity la han empezado a catapultar a la primera línea de su hornada. Carácter, desde luego, tampoco le falta: trabajaba como stripper en un club y un tipo se le acercó para proponerle su primer rodaje porno. Ella lo mandó a tomar por culo, literalmente, creyendo que era un pervertido estafador. Luego investigó y descubrió que decía la verdad, así que le llamó para acordar su debut.

Asegura, eso sí, que el verdadero estímulo que le movió a hacer porno fue su sed de polla. Asegura que se casó, a los cuatro meses se divorció y desde entonces desarrolló una pasión por follar mucho y con muchos que a buen seguro ha sabido canalizar en esta profesión que tan bien ejerce.