Darla Crane

En su día algunos la llamaron “la Bettie Page de los noventa” por su característico flequillo recto y su sonrisa permanente, pero lo cierto es que el parecido terminaba ahí. En glamour obviamente no se podía ni comparar, pero el compromiso de Darla con su profesión ha sido gigantesco, incuestionable, casi sacrificial: una vida dedicada casi por completo a seducir.

Sus inicios se remontan a 1990, cuando la pechugona pelirroja empezó a figurar en películas y revistas de softcore, la mayoría de veces con estética pin-up y coqueteando muy ligeramente con el BDSM más suave e inocente. El siguiente paso llegaría unos años después, en 1997, cuando la starlet californiana iniciaría el camino inverso al habitual: comenzó dirigiendo, produciendo, escribiendo y editando porno fetichista sin participar en ninguna escena, mientras mantenía su trabajo como modelo erótica, y finalmente en 2000 terminaría pasando por el aro y debutando como actriz porno convencional. Dos años más tarde inauguraría su propia web oficial, pero a mediados de aquella década se tomaría un descanso del trabajo.

En 2009 Darla Crane da por terminado el receso y vuelve al porno para seguir dirigiendo y protagonizando todo tipo de escenas, con un físico ya cumplido el medio siglo de edad que es la envidia de muchas jovencitas.