Abigail Mac

Tras ejercer de azafata sexy (eso que suelen llamar booth babes) en algunos eventos, Abigail Mac decidió poner su cuerpazo y su belleza al servicio del placer ajeno realizando algunas retransmisiones por webcam que le valieron la atención de un pequeño estudio independiente. La propuesta fue aceptada de inmediato: unas fotos y una escena softcore que llegaron a los despachos de Twistys y alguien en la productora no dudó en pedir su teléfono y ofrecerle un sitio en su plantilla de pornstars lésbicas. En seis meses Abigail ya se había mudado a Los Angeles para trabajar en el porno de forma habitual.

Considerada de forma casi oficial una de las mejoras maestras del cunnilingus de toda la industria del porno americano, Abigail Mac es una mezcla embriagadora de belleza, talento y sobre todo mucha ambición. Su inteligencia le ha servido para saber ir contemporizando sus etapas, y no fue hasta después de exprimirse como starlet lésbica (en cuestión de seis meses se colocó en lo más alto de esta categoría, reconocido su mérito incluso en los pemios AVN), que decidió adentrarse en el mainstream del porno heterosexual. Y, para sorpresa de absolutamente nadie, resultó que follarse a hombres se le da tan bien como hacerlo con mujeres, aunque reconoce en varias entrevistas que esa sigue siendo su especialidad y que, aunque es bisexual, cuando se trata de pasarlo bien sin compromisos las chicas son su debilidad.

Sus tetas operadas perfectamente firmes combinan con una anatomía armoniosa que, por lo demás, es del todo natural, y su forma de expresarse tanto en la gestualidad frente a la cámara como hablando en entrevistas nos hacen ver a una damisela reflexiva, calmada y muy segura de sí misma y de lo que quiere hacer con su carrera. Dice que tiene cada paso calculado, y de momento no se puede decir que se haya equivocado en ninguna de sus decisiones profesionales.