SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS wp_posts.ID FROM wp_posts INNER JOIN wp_term_relationships ON (wp_posts.ID = wp_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( wp_term_relationships.term_taxonomy_id IN (490) ) AND wp_posts.post_type IN ('thumbs', 'post') AND (wp_posts.post_status = 'publish') GROUP BY wp_posts.ID ORDER BY wp_posts.post_date DESC LIMIT 108, 12

Otro pequeño montaje porno-musical

Hace ya unos meses os trajimos un montaje que titulamos El videomusical de X-Art y lo cierto es que nos sorprendió vuestra buena respuesta. Algo similar sucedió con aquel homenaje a la legendaria Anita Blond, y el último ejemplo fue aquella recopilación de webcamers que se cascó la Richardson Magazine para disfrute de sus lectores y los nuestros. Lo de hoy está menos trabajado pero tiene elementos a favor: contiene más porno, algunas son escenas de pornstars muy populares y la segunda mitad conserva trocitos de audio bastante sugerentes. No sé si da para paja, y menos con una música tan terrible, pero entretenido es. Dadle gracias al húngaro que se lo curró.

Hora y media de abundancia brasileña

Me topo en Xvideos con esta pieza de porno, un batiburrillo atronador de segmentos de escenas claramente salidas del porno brasileño. Culos de dimensiones cataclísmicas, negras extremadamente guarras y tragaderas del tamaño de túneles transoceánicos pueblan esta hora y media de sexo sudoroso sin orden ni concierto, con apariciones intermitentes de viejas conocidas de la industria canarinha del sexo filmado como Luana Alves, Monica Santhiago, Daniela Matarazzo y alguna otra que no hemos podido identificar. Una sesión libre de formatos y casi carentes diálogos, dinámica y variada aunque siempre con un punto en común en todas sus partes: nalgas superdotadas y siempre dispuestas a pegar una buena samba sobre algún rabo.

Bella Reese: una garganta muy profunda

Muchos pornoadictos cometen el error de creer que la polla negra más enorme del porno es la de Mandingo, pero los más veteranos sabrán que mientras que Mandingo empezó en el porno en el año 1999, otro enorme falópedo negro con un rabo igualmente enorme, Sean Michaels, lleva empalando hembras con su descomunal tranca desde el ya lejano año 1985. De hecho, a sus 55 años de edad, el veterano y enorme Sean Michaels acaba de fichar como nueva estrella de Monsters of Cock y se inicia en esta afamada serie dedicada a los falos descomunales montando a la dicharachera Bella Reese.

¡Dichosos los melones, McKenzie Lee!

Desde el 1 de febrero de 2010, si no me fallan los archivos, que no veíamos a la neumática MILF británica por excelencia asomar por la portada de Orgasmatrix. Últimamente parece que ha decidido mantener un perfil más bajo de lo habitual, pero que nadie se asuste: McKenzie Lee sigue trabajando tan bien como siempre, prestándose a anales, gangbangs e interraciales como quien se espanta una mosca. Hoy vamos a ver una escena de este último tipo y junto al negrazo Rico Strong, seleccionada especialmente por lo morbosa que luce en él con esas tetas absolutamente artificiales y porque pese a conservarse no muy bien (no tiene ni 34 años), sigue poniendo bruto a cualquiera.

El “burro” Mandingo monta a la bellísima Kagney Linn Karter

Kagney Linn Karter es una encantadora muchacha que vio la luz por primera vez en Houston hace 25 primaveras. A pesar de su menuda estatura de 1 metro 63 cms y sus 54 kgs de peso, Kagney Linn siempre ha tenido querencia por las cosas grandes. Habiéndose creado en una granja, de vez en cuando se pone berraca pensando en las enormes trancas de los caballos que le acompañaron en su infancia y adolescencia. Dado que la zoofilia es algo demasiado fuerte para ella, nuestra ninfa opta por ser montada por ese especimen que es el eslabón perdido entre el hombre y el burro: Mandingo.

Escenas míticas del porno: Rocco y Alicia

Esta es una de esas escenas que cambian crean, o arruinan toda una carrera. En 1988, Alicia Monet era una estrella en alza, muy enérgica y con un creciente número de fans, que habían conseguido que su figura adornara la portada de muchas cintas. Estaba claro que la chica apuntaba muy alto. Rocco Siffredi, por su parte, era un jovenzuelo que apenas arrancaba en lo del porno y que había decidido probar suerte en América. Los dos iban a coincidir en la película “The Perfect Stranger”, dirigida por Fred J. Lincon, en una escena atómica, más aún en los tranquilos y plácidos años 80, donde todo el sexo era suavecito. Hasta que llegó el bocao en la polla.

Mae Meyers humilla a un pichacorta

Una parafilia que está expirementando un notable auge en la enloquecida norteamérica es el llamado “Small Penis Humillation” (la humillación del pene pequeño). Aprovechando esta circunstancia la productora californiana DogFart tiene una serie de vídeos titulada Cuckold Sessions. El término cuckold se puede traducir como “pichacorta”. La temática es simple y morbosa: la tan bella como puta Mae Meyers humilla a su novio ridiculizando su escasa dotación fálica y lo somete al cruel escarnio de verla empalada por la descomunal verga de ese falópedo siempre dispuesto a la jodienda llamado Mandingo.

Jodiendo el sofá con Madison Ivy

La última vez que os la traje, la llamé “la Pilar Rubio” del porno por su (para mí) considerable parecido físico a la presentadora y actriz [sic], pero por lo visto muchos de vosotros no coincidisteis conmigo en esta semejanza. Hoy, para evitar estos desencuentros, os traigo una escena un par de meses previa a aquella última tan amorosa y esteta en la que además de parecerse menos, Madison Ivy demuestra el dominio de su otro registro porno, el más habitual, su hábitat natural: el de follar como si le fuera la vida en ello con pollones de escándalo como el de Criss Strokes. Incluye sorpresita sonora hacia el minuto 13:55.

Con todos ustedes, el mejor anal del año

«Asa Akira será siempre recordada por ser quien es y por las increíbles películas que ha dado al porno». Con esta lapidaria y rotunda oración de Nacho Vidal empieza la que, según los expertos pornófilos que compusieron el jurado de los premios AVN, es la mejor escena del sexo anal de 2011. Asa Akira y el español más internacional en el pornomundo interpretan en estos casi cincuenta minutos una sinfonía de pasión desbordante, complicidad y sexo duro que podría erigirse, según dicen, como una de las más perfectas de la década. De nuevo, bajad las luces, subid el volumen, cerrad la puerta y mantened cerca los kleenex porque estáis a punto de ver todo un espectáculo.

Adriana Leigh vs. John E. Depth: otro brutal empalamiento

Dicen los feos que tienen que ser simpáticos, chistosos y dicharacheros para así atraer y conquistar a las mujeres. El falópedo John E Depth no es lo que se dice guapo. De hecho su rostro es más feo que el pegar a un padre y tampoco es especialmente gracioso que digamos. Sin embargo y pese a esas carencias las dulces y virginales doncellas como Adriana Leigh no puede evitar caer rendidas a sus pies con las piernas bien abiertas en cuanto ve su enorme entrepierna negra de dimensiones bíblicas que la empalará a placer.

Un tapón de libro a Johane Johansson

¿Os acordáis de aquel ejercicio de bizarrismo loco en el que una rusa de muy buen ver echaba un polvo mientras cantaba? Al asunto era bien jodido y dudo que alguien disfrutara demasiado con la escena, pero a más de uno le llamó la atención aquella pelirroja de mirada profunda y gesto altivo. Su nombre es Johane Johansson, aunque últimamente usa el pseudónimo Sasha Swift, y en su andadura por el porno americano se ha topado esta misma semana con el imponente pollón de Wesley Pipes, que no ha desperdiciado la oportunidad de profundizar en el tema todo lo que el colon de la viciosa veinteñera ha dado de sí, que no es poco.

Lisa Ann recibe un anal del gran Mandingo

En la más reciente producción de Jules Jordan titulada “Mandingo! Hide your wives!” está incluida esta escena en la que la MILF Lisa Ann interpreta a una adinerada ama de casas tan aburrida como malfollada por el inútil de su marido. Para mitigar su hastío sexual decide redecorar su lujosa mansión. Pero resulta que el operario contratado no es otro que Mandingo. La putísima Lisa Ann en cuanto ve al legendario falópedo no piensa en otra cosa que en agarrar su inmensa polla negra con sus dos manos y lamer su glande y en abrir amorosamente su veterano culo para acoger las embestidas de esa verga descomunal.