Como muchas sabrás perfectamente, algunas chicas que solo operan en el porno amateur no tienen que envidiarle nada en absoluto a las estrellas del porno profesionales en cuanto a belleza. Un ejemplo claro es la impresionante Comatozze, un pibón de veintipico años que, cuando se despelota, es el sueño erótico de cualquier hombre; está tan buena que parece hasta irreal. Y ya, cuando se abre de piernas o se pone a cuatro patas, el ambiente se puede caldera hasta límites insospechados.