Valerie Kay

Valerie Kay ha ido siempre por el mundo del porno diciendo que era cubana. Probablemente sea cierto que nació en la Habana o que sus padres son de allí, pero su perfil es claramente el de una jovencita de Florida a la que la genética caribeña le ha dado un don evidente que ahora mismo le da de comer. Seguramente lo dice para ganarse cierta dimensión hipersexual, algún tipo de atractivo más exótico, pero lo cierto es que no le hace ninguna falta: el culo que Valerie fue un meteorito que cayó en la faz del planeta porno y se llevó por delante a todo el que dirigió su mirada hacia aquella explosión luminosa y cegadora. Un culo monumental, apocalíptico, pegado a una mujer a la que ni siquiera le hacía falta tener un especial talento o demostrar un alto grado de implicación en las escenas: sus nalgas hacían el trabajo por ella desde su imborrable primera escena.

Su debut se produjo en 2011 y ya por aquel entonces se dio cuenta de que lo mejor era acomodarse al tipo de porno que promovía Bangbros: escenas gonzo donde el eje de la acción era la capacidad del cámara para utilizar la mejor lente y sacar el mayor provecho al trasero de la starlet en cuestión, un estilo muy de aquellos años más obsesivos de la fiebre por los culos grandes. Allí no necesitaba interpretar, no necesitaba hacer piruetas y de hecho ni siquiera necesitaba sudar: verla balancearse rítmicamente con una polla ensartada contra sus nalgas era más que suficiente para que sus escenas se disparasen hacia los primeros puestos del ranking de mejores vídeos en cualquier productora con la que colaborase.

En 2012 decidió apartarse de los rodajes y recoger los frutos de su instantánea popularidad en la industria aceptando bolos en clubes de striptease de alto nivel a lo largo y ancho de toda Florida con algunos viajes a Las Vegas y Los Angeles. Se la dio por perdida para porno hasta que en 2015 volvió a las andadas por sorpresa y siguió rentabilizando su culo frente a las cámaras hasta principios de 2016, cuando volvió a batirse en semirretirada. Un año y medio después, en otoño de 2017, firmaría su segundo regreso, esta vez con un aumento de pecho y de labios y un aspecto físico que, a pesar de tener solo 29 años, cada vez la encamina más hacia la categoría MILF. Eso sí, su culo seguía siendo un espectáculo fenomenal, y a día de hoy aún lo es.