Susy Gala

Alguien dijo de ella que era la Paris Hilton española cuando debutó en el porno con apenas 18 añitos, quizá porque venía de un entorno familiar en el que el dinero nunca fue un problema y sus motivaciones para convertirse en pornstar estaban más relacionadas con la experimentación de su propia sexualidad que con el rédito económico que pudiera derivarse de ello. Es una mujer a la que le encanta exhibirse, y eso se puede apreciar en sus gestos desde que empezó, presumiendo de un culo muy trabajado y un cuerpo armonioso y esbelto de 1,75 que le otorga la constitución física de una modelo.

Su voz es también una de las armas poco habituales del arsenal de esta libidinosa barcelonesa, que es capaz de multiplicar el morbo de sus escenas solo a base de gemidos y palabrería cerda bien proyectada. Son armas eficaces, así que el éxito le sobrevino nada más debutar a finales de 2011. Los dos años siguientes fueron un verdadero paseo por la industria española en el que Susy se convirtió en una de las grandes estrellas del panorama nacional, a la altura de las más grandes trabajadoras del porno patrio.

En 2014 su carrera parecía detenerse súbitamente, con un bajón considerable en sus apariciones en la actualidad del porno, pero poco después supimos que había un motivo para esa ausencia: en el verano del año 2015 la catalana reapareció con un aspecto radicalmente distinto, fruto de una extraordinaria transformación física que había llevado a cabo a lo largo de esos meses: se operó la nariz, le retocó el resto de la cara, se puso más labios y se aumentó el pecho dando como resultado una diosa impresionante, una ninfa del sexo que, sin desmerecer a la Susy Gala 1.0, estaba directamente a otro nivel.

Casualidad o causalidad, la carrera del nueva Susy tomó desde entonces una dimensión más internacional y hoy en día no se limita solo al mercado español sino que trabaja a menudo con productoras como Team Skeet, Evil Angel, DDF, Bangbros, Brazzers o Kink donde se sigue trabajando para erigirse como una de las grandes apuestas europeas del porno global dando rienda suelta a su mayor pasión: cabalgar una buena polla.