Elisa Sanches

El hecho de que en la edición de 2017 de los llamados Prêmio Sexy Hot, algo así como los Oscar del porno brasileño, Elisa Sanches se convirtiese en la ganadora por unanimidad de la estatuilla a la mejor escena de sexo anal (polvazo con Yuri para la cinta Sexy Blond dirigida Helaine Muzy para la productora Red Fire) y en esa misma gala también ganase el premio a la mejor actriz revelación por su participación en Abundância de Brasileirinhas (además de tener un papel principal en la película Loucuras de Casal para Safada) da una idea aproximada de la magnitud con la que la bella Elisa entró en la industria brasileira de las películas marranas.

No obstante, la buena de Elisa no es la clásica novata que llega en plena juventud para dar frescura al asunto: Elisa debutó con 34 años cumplidos, y a pesar de tener un cuerpazo deudor de la genética y el ejercicio pero también de la cirugía (un clásico en Brasil; allí son gente de bisturí rápido), lo que conquistó a los fans es el indiscutible morbo de sus expresiones y la seguridad con la que se enfrenta a sus compañeros y compañeras de escena, como si llevase décadas trabajando en esta profesión.

Tras recoger el premio a sus capacidades anales dio fe de esta tremenda disposición a su recién aprendido oficio con frases espectaculares como: «Siempre he intentado explorar el placer del sexo anal; es algo breve que hace sentir un escalofrío, una presión». Afirmó que le gusta practicar sexo anal todos los vías (!) y que el truco para disfrutarlo ante la cámara es mantenerse muy relajada. «Y cuanto más me entre», sentenció, «mucho mejor».