Brittney White

En la era de la obsesión cultural por los culos y el reinado de las booty vixens es normal que la cuota afrofemenina del porno americano esté copada por señoras de panderos desproporcionados y nalgas de tamaño industrial. El pequeño espacio que queda entre el sector de starlets negras que no presentan un tren inferior rayano en la deformación es ocupado por auténticas bellezas de argumentos distintos y talento indiscutible como es el caso de Brittney, su bello rostro, su cálida presencia y sus dos espléndidas tetas naturales.

Lo curioso con Brittney es que además es muy menuda, midiendo solo 155, y eso le otorga una voluptuosidad peculiar y muy morbosa que combina de una forma muy bonita un cuerpo esbelto y pequeño con unos pechos de tamaño considerable y un culo redondo y respingón. Su llegada al porno se produjo además cuando solo tenía 18 añitos, y llamó la atención inmediatamente. A estas alturas ya está en proceso de consagrarse definitivamente a base de trabajar con todos los estudios famosos del negocio (Brazzers, Reality Kings, Bangbros…) y sembrar la admiración y el deseo sexual allá por dónde pisa.

Como dato curioso respecto a su vida personal, algo que quizá uno no espera cuando la ve trabajar es algo que reconoció en una entrevista pre-escena para la Dogfart Network, y es el hecho de que Brittney White es lesbiana. Y con esto quiero decir 100% lesbiana, con novia de muchos años y planes de boda por delante, sin el menor atisbo de atracción por los hombres. Dice que antes de llegar al porno nunca había estado con un hombre y que perdió la virginidad heterosexual en su primera escena, con JMac para Mofos. Puede que a alguno le incomode saber que no disfruta de sus escenas tanto como intenta hacernos creer, pero resulta interesante la ambigüedad de sus gustos cuando uno la ve chorrear.