Anya Ivy

En Orgasmatrix tenemos algo que se parece un poco a la devoción por esta señorita llamada Anya Ivy, una mestiza de Atlanta que quizá no sea la chica más guapa de su generación de pornstars pero a buen seguro luce uno de los cuerpos naturales más perfectos y armoniosos de la historia reciente de la industria.

Antes de iniciarse en tan sacrificada profesión, Anya era una excelente estudiante que se graduó con honores y fue capitana del equipo de animadoras del instituto, que además participaba en competiciones de cheerleading. Dice que eso es lo que le dio la flexibilidad que tanto le ha ayudado profesionalmente años después. Al contrario que la mayoría de sus compañeras de oficio, Anya no fue una muchacha promiscua aunque sí se desvirgó pronto, con solo 14 años, dice que por pura curiosidad. Tras graduarse fue a la universidad y dos años después decidió abandonar los estudios, conoció a una chica que trabajaba de actriz porno, le pidió que le presentase a su agente y en cuestión de días se estrenó en el negocio. Dice que su destino estaba en esta industria.

Curiosamente Anya no ha trabajado nunca con actores negros, algo que demuestra que este tipo de decisiones no son una cuestión de racismos particulares sino de un problema más general y relacionado con las tarifas de honorarios discriminatorias que la industria ha ido estableciendo.