Molly: tarro pequeño con jugosa confitura

Creo que nunca nos habíamos cruzado con Molly en el caótico océano de talento que es el mundo de la webcam, y lo cierto es que a primera vista es posible que tampoco llame la atención de una manera muy inmediata y directa. Molly te gana con cada segundo que pasa, cuando el cerebro del espectador empieza a calcular la proporción de su cuerpo respecto al mundo, cuando llega la percepción de su minúscula estatura y eso se une a la belleza inapelable y juvenil de su cara, el rostro de una de esas modelos universitarias que posaban en los catálogos de Venca en los noventa, fuente no confesa de innumerables fantasías. La hermosura y la adorabilidad de una rusa hipnótica.

Este post ha sido publicado por Pinjed. Ahora tú también puedes compartir con la comunidad de Orgasmatrix tus propias noticias, reseñas, o cualquier hallazgo pornográfico que consideres interesante.

Comentarios

Relacionado