Maestras de la mamada: voluntariosa wannabe

Fogardo

Por 2

Esto es algo que podéis preguntar a vuestra novia, amiga o esposa, y seguro que la mayoría estarán de acuerdo: apartarles el pelo de la cara mientras están en pleno acto felatorio les hace sentirse como pornstars. Ahí se produce la dicotomía, claro: a algunas les excita y a otras les repele, pero todas sienten la misma identificación. La chica de hoy es de las primeras, no porque haya un gesto por parte de su amante, sino porque es de esas señoritas que cuando tienen la sartén por el mango deciden comportarse como auténticas profesionales. Algo que por sí mismo ya es valioso.

Gracias a Un viejo seguidor por la aportación.

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