De sobras es conocido que una de las musas de Orgasmatrix es Hazel Moore, por muchas razones, todas ellas poderosas. No en vano, la hemos visto «crecer» y hacer casi de todo en esta comunidad, y con bastante frecuencia, pero quizá no conocéis ciertos aspectos de su vida más personal, aunque lo cierto es que hemos contemplado sus bajos más que su ginecólogo… Y es que antes de poder pedir una cerveza legalmente en Estados Unidos, ya estaba haciendo cosas que a muchas veteranas les llevan años aceptar.

Pese a ello, a diferencia del tópico de la actriz hipersexualizada desde la adolescencia, Hazel llegó con poca experiencia previa (confiesa que estuvo con 6 o 7 amantes antes de lanzarse al porno), pero con una idea clara; cuando confiaba, se dejaba llevar y se soltaba sin límites; eso sí, sin necesidad de agradar a todo el mundo. Su carrera despegó rápido en 2019, se frenó con el Covid y volvió a acelerar en 2022, con un físico muy reconocible y una actitud que la convirtió en fija para estudios potentes. Dice mantener una una amistad estrecha con Lily Lou, a quien conoció al inicio de su carrera. Vive en Los Ángeles, pero lleva una vida tranquila, sin excesos ni vida nocturna. Sigue una rutina ordenada, en línea con las exigencias de su representante, que la persuade para que evite entornos problemáticos. Está muy unida a su perro, con el que creció y que ya tiene17 años. Relata un episodio emocional en el que creyó haberlo perdido tras una noche en la que pensó que había sido atacado por coyotes, lo que la dejó muy afectada emocionalmente.






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