Sidecares y leones: los locos años 20

Fogardo

Por 20

Una de las pruebas más fehacientes de que el mundo no se ha vuelto loco —sino que ya lo estaba desde hace mucho— son las llamadas Walls of Death, un espectáculo en el que motoristas se enfrentaban a la ley de la gravedad y a la misma muerte con CERO medidas de seguridad más allá de un casco ocasional, haciendo carreras dentro de un bol gigante y encaramándose a sus paredes gracias a la fuerza centrífuga.

En cierto momento, los espectadores ávidos de emociones fuertes, decidieron que había que añadir algo para darle vidilla al tema, que ver a pilotos jugarse la vida no era suficiente. Así que el proceso mental debió de ser algo así: ¿aparte de las carreras, qué más mola? Los depredadores salvajes. ¿Y qué depredador mola más? El león. Genial: añadiremos un sidecar a cada moto y sentaremos en él a un león.

Circa 1929, Wall of Death, Revere Beach, Massachusetts.

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