Retrato de la rapera más puta

Fogardo

Por 11

Mi objetivo principal es romper las barreras que dictan cómo se deben comportar las mujeres en términos sexuales. Cuando a una mujer le dicen puta, hay que voltear las cosas; hoy en día puta es un cumplido.

Brooke Candy (20 de julio de 1989, Estados Unidos) es una rapera y stripper que saltó a la fama al protagonizar el videoclip del sencillo de Grimes “Genesis”. La pasada semana lucía palmito en el estudio de Terry Richardson. Gracias Ameba.

Comentarios

  • Razard

    Para tener 24 años, la cara esta muy castigada.

    El cuerpo sin embargo es apetecible

    • Biohazard

      Si le gusta que le llamen puta lo lógico es que tenga la cara castigada y el cuerpo curtido.

  • Beatrice

    ¿La foto del día de mañana será la foto “filtrada” en Twitter de Rihanna en pelotas? Lo dejo como sugerencia.

  • disqus_i88CuQm6xR

    Què bicho màs horrible..y lo siento.. puta sigue siendo insulta…

  • Colombiano

    Pues entonces todas PUTAS!!!

  • Eneas

    Qué pesao eres. Anda, cómprate un amigo que te escuche.

  • dildo

    En está foto se ve muy cabrona,pero en el video está muy enana y no me convence.

  • Oligoelemento

    Si bien en otros comentarios has pecado de ser machista en mayor o menos
    medida, este último comentario tuyo es muy acertado y estoy plenamente de
    acuerdo.

    La mujer es selectiva por un motivo muy simple: hasta hace poco tiempo no existían métodos anticonceptivos realmente fiables y los embarazos no deseados eran el pan de cada día, por no hablar de que la mayoría de enfermedades contagiosas no tenían cura y campaban a sus anchas por el mundo (sífilis, gonorrea, viruela, etc).

    En la antigüedad la esperanza de vida era muy baja, pero realmente esto se
    dice porque la esperanza de vida se calcula teniendo en cuenta a todos los
    nacidos. Antaño era incontable la cantidad de bebés que morían en sus primeros años de vida, así como el número de mujeres que generalmente no soportaban sus primeros partos y acababan falleciendo jóvenes. Por el contrario la esperanza de vida entre los hombres que lograban sobrevivir a su infancia, era relativamente alta, llegando de forma frecuente a los 50 o 60 años, en muchos casos a los 70 y de forma excepcional incluso a los 100 años de vida.

    La selección natural ha moldeado nuestros cuerpos, nuestras mentes e
    instinto durante cientos de miles de años, todo ello para optimizar el gasto energético, agilizando nuestro desarrollo y ante todo nuestro proceso reproductivo, finalidad primordial de nuestra existencia como especie.

    En el ser humano hay amplias diferencias entre ambos sexos. Un solo hombre puede tener literalmente tantos descendientes como mujeres logre fecundar, todo ello a un coste nulo y placentero (eyaculación). Las mujeres por su parte, únicamente pueden tener unos pocos descendientes, pero el coste a pagar es altísimo, el embarazo, en el cual sus probabilidades de muerte o daños físicos son enormes.

    ¿Cómo soluciona este problema la evolución?

    El hombre tiende a ser extremadamente promiscuo en estado natural, siendo
    incluso habituales en nuestra especia las violaciones masivas en tiempos
    primitivos y actualmente en escenarios caóticos y sin leyes (por ello nuestra especie es la que tiene el pene más largo entre todos los primates y el glande en forma de “bulbo” sirve para retirar el esperma del eyaculador anterior).

    Para un hombre una mujer siempre es una oportunidad de reproducción. El
    macho trata de aprovechar cada oportunidad que tiene para copular, un fuerte instinto le impulsa a ello.

    ¿Quién no sentiría un fuerte instinto de penetrar un chocho receptivo de una
    hermosa mujer abierta de piernas y bien lubricada? Que importa quien sea, lo importante es que es atractiva, está sana y receptiva.

    Las mujeres por el contrario tienden a ser selectivas ya que tienen pocas
    fichas para jugar en el juego de la reproducción y la genética, donde nadie
    quiere salir perdiendo. Trataran de encontrar al mejor macho posible para incrementar la probabilidad de tener un descendiente apto que perdure su estirpe. Por otro lado, también tendera a buscar una relación estable y no esporádica, ya que así tendrá sustento y protección durante el largo periodo de gestación y primeros años de crianza de su descendiente.

    Además, nuestra especie, por simples motivos de optimización energética e
    incremento de las probabilidades de éxito, se caracteriza por un intercambio de favores entre el macho y la hembra: el macho tiene un tamaño óseo y muscular superior al de la hembra, esto equivale a un consumo energético basal muy superior, siendo que la naturaleza evita el gasto energético innecesario. Por otro lado la hembra dispone de un sistema reproductivo extremadamente complejo, inestable y energéticamente costoso; así como de todo lo necesario para la crianza del bebé, como son sus glándulas mamarias.

    Cabe añadir también, que debido al hecho de que un hombre difícilmente podrá estar seguro de si el bebé es realmente suyo, velara por su hembra de forma territorial y celosa, asegurándose de que solo él haya copulado con la susodicha. Cuidar de la prole de otro macho es un suicidio genético y evolutivo (es bien sabido que muchos mamíferos como por ejemplo los leones, cuando logran vencer al macho dominante ejecutan a toda su prole).

    Un macho siempre aprovechara ocasión para reproducirse cuando la hembra sea mínimamente atractiva y sana. Si una hembra promiscua le ofrece sexo lo aprovechara por su nulo coste energético, no tiene nada que perder, pero obviamente no establecerá vínculos emocionales y no cuidara de dicha hembra promiscua, pues no podría estar seguro de si los hijos son realmente suyos o si ésta también copulo con otros machos.

    En ocasiones algunas hembras que ya tienen un macho, tienden a mantienen
    sexo con otro macho superior genéticamente al suyo, para que así su prole herede los genes de éste, pero manteniendo a su pareja estable para el cuidado de la prole.

    El ideal de un hombre seria reproducirse con diversas hembras promiscuas
    aprovechando todas las ocasiones posibles, pero finalmente seleccionar a una hembra especialmente apta y fiable, convirtiéndose esta en su pareja estable la cual cuidara y apoyara. Es por todo ello que la mayoría de sociedades siempre han penalizado de forma severa el adulterio, sobretodo el femenino, al tiempo que la virginidad femenina ha sido de suma importancia a la hora del matrimonio.

    Negar esta enorme diferencia instintiva entre hombres y mujeres, es igual a negar las diferencias físicas entre hombres y mujeres. De hecho la misma hormona que acentúa estas diferencias físicas, la testosterona, es una hormona muy potente que también modifica estructuras neuronales como la amígdala cerebral, zona responsable por gran parte del comportamiento sexual humano y la libido. Cualquier culturista sabe que durante un ciclo con testosterona o alguno de sus derivados, su libido se incrementa de forma notable, del mismo modo que la carencia de esta provocaría problemas de impotencia.

    Socialmente las cosas han cambiado mucho desde entonces, siendo justo y correcto que así sea. La igualdad legal y social entre sexos es necesaria y un signo claro de desarrollo. Ahora bien, es un grave error que los medios de comunicaciones y ciertos sectores de nuestra sociedad quieran eliminar características inherentes de la mujer y convertirla en pseudohombre en vez de potenciar las características naturales de la mujer.

    Lo correcto es que cada mujer tenga total libertad de elección, que pueda decidir que quiere hacer con su vida y como vivir su sexualidad. Debemos evitar caer en dogmas moralistas, pero también debería de evitarse el incentivar a la mujer a vivir su sexualidad como un hombre, pues de ese modo no encontrara la estabilidad emocional y la felicidad. No son pocas las mujeres con problemas de autoestima o que presionadas por la sociedad buscan una solución a sus problemas comportándose de forma alocada y extremadamente promiscua; habrán algunas a quienes les guste esa vida, pero prácticamente todas las que he conocido acaban desorientadas, en algunos casos arrepentidas y ante todo no entienden porque no logran encontrar una pareja estable que quiera compartir una relación con ellas, cosa que generalmente es el mayor deseo de la mayoría de mujeres (sin pretender generalizar).

    Les recomiendo el siguiente estudio científico muy interesante sobre el tema:

    http://www.mamanatural.com.mx/2013/02/los-hombres-tienen-mas-deseo-sexual-que-las-mujeres/

    http://www.carlsonschool.umn.edu/Assets/71520.pdf

    • Virgilioo

      Todo cierto, pero 4/5 partes no viene a colación, te has extendido demasiado, salvo el parrafo final.