Pezones gran reserva

Fogardo

Por 11

Dicen algunos aficionados a la modificación genital que el resultado final de la perforación, la bisección y demás formas de alteración del cuerpo es la nulidad absoluta, la amputación. Algo así como vivir en el exceso del adorno durante unos años para terminar cortando los lazos a una vida anterior, como monjes del físico.

Puede que sea eso lo que perseguía Didier Suarez, un reputado perforador y tatuador de San Diego, cuando decidió cortarse de cuajo los dos pezones que llevaba agujereados y dilatando desde hacía 21 años. Por lo visto quería dar marcha atrás y no se le ocurrió otra cosa que amputarse los pezones y llamar a una amiga enfermera para que le practicase una sutura.

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