Una velada necromántica

Fogardo

Por 23

«Ni yo ni ninguno de mis colegas habíamos visto jamás un caso como este, así que me atrevo a decir que esto es bastante poco común», afirma la fiscal sueca Kristina Ehrenborg-Staffas. Pocas horas antes acababa de detener a una mujer de 37 años por un delito de profanación de cadáveres tras hallarse en su piso de Gotemburgo un esqueleto humano casi completo que la acusada había ido recolectando no se sabe cómo.

Los restos humanos, según ella misma, estaban siendo utilizados para satisfacerse sexualmente, y la policía encontró entre sus pertenencias una bolsa para cadáveres, un taladro minero y dos CDs etiquetados como “Mi necrofilia” y “Mi primera experiencia” que contenían numerosas fotos de la detenida introduciéndose huesos en la vagina y lamiendo una calavera, amén de fotografías de capillas y morgues y documentos donde se explica detalladamente cómo tener sexo con personas recientemente fallecidas. La acusada ha sido examinada por psicólogos que la han declarado mentalmente sana pese a su fascinación con la muerte.

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