La nueva vida de Pony, la orangután prostituida

Fogardo

Por 10

Nadie sabía cuánto tiempo había estado allí Pony. La dueña de la casa se negó firmemente a renunciar a la orangután. Para ella, era una máquina de dinero en efectivo y una fuente de suerte. No fue un esfuerzo fácil liberar a Pony de este lugar terrible; cualquiera que tratara de hacerlo se enfrentaba a un ejército de pobladores de la zona que estaban armados con cuchillos, dispuestos a luchar por el dueño de casa. Su cuerpo estaba cubierto de picaduras de mosquitos. No podía dejar de rascarse y su piel tenía múltiples infecciones. — Karmele Llano, veterinaria vasca.

A la orangután Pony le pintaban los labios y era violada día a día en una aldea de Indonesia. La liberaron en 2005 en un santuario animal para después, a mediados de 2013, soltarla a su habitat natural. La historia completa de Pony en este link.

Comentarios