La lucha contra el voyeurismo

Fogardo

Por 11

En Japón, con la llegada de los teléfonos con cámara de alta resolución, el upskirt y downblouse (lo mismo que el upskirt pero apuntando al escote) se convertieron en una práctica habitual, con los problemas de privacidad que esto conlleva. Para frenar esta práctica, el país obligó a los fabricantes a vender sus móviles sin la posibilidad de silenciar el aparato cuando éste hace una foto, además de informar y concienciar a sus ciudadanos con una campaña específica para que la vida de estos coños se desarrolle en un espacio reservado y se mantenga confidencial. Gracias a Roquero.

Comentarios