Cuando el cráter de una bomba se convierte en piscina

Fogardo

Por 4

En el pasado solíamos nadar en las piscinas de la ciudad. Ahora Al Asad nos bombardea con barriles explosivos y sus cráteres se convierten en piscinas. Hace mucho calor y no podemos dormir durante el día o por la noche. — Niño sirio.

Desde hace tres años y medio el derramamiento de sangre forma parte de la vida en Siria. Un conflicto bélico —que enfrenta al gobierno junto a las Fuerzas Armadas de Siria en contra de diversos grupos rebeldes de la oposición— con un balance de 170.000 muertes, entre ellas 9.000 niños.

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