El dentista de mi pueblo

Hoy en día ir al dentista sigue siendo una tocada de cojones, pero cuando no existía la anestesia y tenías una caries ya podías prepararte para gritar más que un cerdo en el matadero. Por tener el bolsillo vacío o simplemente por ser un animal, todavía hay quien lamentablemente ha de recurrir a las viejas prácticas. He aquí un vídeo de una exodoncia a pelo en la que el paciente aguanta como un campeón.

Comentarios

Relacionado

Bienvenido a Orgasmatrix. Usamos cookies.