Cortacésped y fuego: american graffiti

Fogardo

Por 5

Aquí somos tan amigos del arte más pretencioso y absurdo, ese que hace a los iluminados exclamar que eso no es arte y que ellos saben lo que es y lo que no es arte, como de las chaladuras creativas de los locos aburridos de Rusia o el Medio Oeste americano. En ese último grupo se podría incluir el caso de hoy: un pirado decide que para darle un toque de peligrosidad a sus mañanas de domingo pintando en el patio de atrás, una buena idea es colocar un cortacésped elevando y lanzar tubos de pintura en aerosol contra sus hélices para que la pintura salpique un lienzo. Lo que quizá no esperaba es que un chispazo al golpear de dos metales provocase una llamarada gloriosa que acabaría con el cuadro.

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