Todorelatos

Dice mucho del estado de Internet y del tipo de contenido que la habita el hecho de que una web como todorelatos.com, que tiene un nombre en principio bastante generalista y literario, sea en realidad un repositorio de crónicas pornográficas e historias eróticas. La pasión por las ficciones (o no tan ficciones) sexuales de tipo amateur viene de una época en que el vídeo en streaming era una utopía impensable que todavía tardaríamos una década en alcanzar, un mundo en el que las fotos porno eran la principal fuente de masturbación digital y el chirrido de los módems de 56kb nuestro más fiel compañero. Los relatos porno proporcionaban algo que las galerías no podían darnos y solo se extraía de las películas porno que aún rondaban por ahí en formato físico: un contexto, un guion, una historia que diese sentido al sexo y multiplicase la potencia erótica del contenido.

Todorelatos es una espléndida fuente de este tipo de textos, la mayoría escritos por gente que no se dedica a la literatura o la redacción ni tiene un vocabulario especialmente dotado pero que en cualquier caso escriben porque el cuerpo se lo pide, y ese es un tipo de rasgo muy valioso que acaba repercutiendo en la capacidad de los relatos porno para ejercer su tarea: estimular cierta parte del cerebro no tan relacionada con el intelecto.

La cantidad de relatos por categoría también nos habla de los hábitos de consumo del lector pornográfico: los todorelatos gay son una de las grandes áreas de la web, haciéndonos llegar a la conclusión de que quizá los hombres homosexuales tienen una necesidad de buenas historias eróticas que no encuentran por otros medios, pero el todorelato que más se repite es uno perteneciente a un tipo de fantasía sexual que estadísticamente también tiene mucha presencia en los tubes: el incesto. Al tratarse de un tipo de fantasía basada en el morbo de las relaciones prohibidas, los relatos construyen con mayor nitidez ese tejido contextual y por su efectividad erótica acaban demostrando que, incluso en la era de la inmediatez y el acceso absoluto a todo tipo de contenido, las letras bien ordenadas tienen un poder increíble.