violencia
El violento show de Marcos Baghdatis
“Me gustaría ver caracteres más ardientes y creo que los espectadores lo agradecerían. Así el tenis moderno sería más excitante y divertido… No hay ningún carácter interesante en el tenis actual. Yo era bastante competitivo y me motivaba fácilmente para afrontar situaciones complicadas”. John McEnroe es el tenista que suscribe esta frase sobre el temperamento de los tenistas de nuestros días. Un artesano en el noble y maquiavélico arte de destrozar raquetas y que desde ayer tiene en el chipriota Marcos Baghdatis un discípulo acorde al discurso expuesto por el Maestro de esa singular motivación para alcanzar el éxito y el aplauso unánime del público.
La paliza de siete desalmados a un chaval
Este vídeo se publicó hace cerca de 24 horas y su viralidad se ha disparado tan brutalmente que ahora mismo es complicado encontrarlo en hostings de vídeo como YouTube o Dailymotion. Al parecer los hechos se produjeron el domingo en Chicago, en un callejón del barrió de Bridgeport, y la pobre víctima es un crío asiático de 17 años que ha tenido que ser hospitalizado para tratarse sus lesiones. La policía está investigando el caso, porque además los chicos le robaron las zapatillas de deporte y el dinero que llevaba encima, y numerosos websites están ayudando a identificar a los agresores. A ver si reciben un castigo acorde con sus actos.
Sashimi, el gato psicópata
Nada menos que en uno de los países con unos índices de violencia más reducidos tuvo que nacer este pequeño demonio asesino. Se llama Sashimi y por lo que cuentan sus aterrorizados dueños y lo que exponen en YouTube podríamos estar ante el gato más cabreado de todos los tiempos, una criatura infernal que vive en un estado de agresividad permanente y con el que sus amos ya no saben qué hacer. La ira de Sashimi no se detiene ante nada y no dudará en escarbarte los globos oculares si te acercas a darle una caricia o una galletita. Pero el hecho que da sentido a todo aún no lo he desvelado: es hembra.
Faltar el respeto al transexual equivocado tiene su precio
Metro de Times Square (Nueva York) durante la mañana del día después de Navidad. Un grupo de transexuales se dirige tranquilamente hacia a la salida del metro cuando un machote homófobo increpa a viva voz lo que cualquier capullo (con dos dedos de frente) hubiera dicho solo para sus adentros: “eso no es una mujer, es un hombre”. Y sucede lo que tiene que suceder cuando un valiente joven de apenas metro setenta le falta el respeto en público, y de malas maneras, al transexual equivocado, a uno de casi dos metros de altura y ciento y pico kilos de puro carácter.
Takanakuy, el club de la lucha peruano
Como siempre, si algún lector peruano termina por desmentir o corregir datos de este texto, bienvenido sea. Según me he documentado, el Takanakuy es una festividad que se celebra el 25 de diciembre y está dedicada al encontronazo cuerpo a cuerpo entre hombres, a golpe de puño y sin reglas que impida el uso de protecciones o prendas que ayuden en el ataque, como unos zapatos preparados para hacer daño (a menudo pueden verse botas de minero con la punta de acero); lo único que sí está prohibido son los anillos. Un club de la lucha ancestral en el que las peleas sirven para cumplir promesas, practicar deporte o resolver conflictos sentimentales.
Un juego llamado violación
Magistral y brillante el modo en que la agencia de publicidad Saatchi & Saatchi afincada en Bogotá ha intentado concienciar a la audiencia del grave problema de la violencia sexual en Colombia. Por lo visto se trata del crimen de guerra que provoca que más mujeres huyan buscando refugio y aunque es improbable que un anuncio convenza a los violadores de que lo que hacen es una abominación, puede que sí que ayude a que la gente denuncie o impida ciertas situaciones. Porque, tal como viene a reflejar la campaña mostrando una pequeña maqueta en mitad de la gran ciudad, lo más jodido del asunto es que parece que nadie se ha dado cuenta.
Momentos musicales: South Central – The Day I die
Dice Steve Glashier, el autor de este videoclip, que la idea de este concepto le vino a través del título del disco en el que se enmarca el tema que lo acompaña. La canción se llama The Day I Die y el álbum Society Of The Spectacle, que es el título de un conocido ensayo del filósofo francés Guy Debord, en el que a base de pequeñas tesis de un párrafo de longitud y a lo largo de nueve capítulos, se retrata a una sociedad que considera la propia experiencia como una mera representación y viceversa, donde uno no es si no tiene y no tiene si no aparenta tener, y donde la vida humana pierde todo valor.
Momentos musicales: Is Tropical – The Greeks
Ayer, en el post dedicado al nuevo calendario erótico-armamentístico Hot Shots 2012, algún lector me acusaba de frivolizar sobre un tema tan delicado como las armas, de banalizar esos artefactos de muerte y destrucción. Voy a decir dos cosas: la primera es que las pistolas solo son máquinas inanimadas que sin una persona detrás son inofensivas; y la segunda es una respuesta en vídeo. Concretamente la maravilla técnica y conceptual que acompaña a al tema The Greeks de la banda Is Tropical, uno de los mejores videoclips del año y en el que no solo se frivoliza con las armas, sino también con las drogas y con el terrorismo religioso. Ahí queda eso.
Épica pelea de zorras en Atlantic City
Tras Las Vegas y Los Angeles, el hogar del vicio norteamericano es sin duda Nueva Jersey y en concreto Atlantic City, un lugar repleto de discotecas, bares y casinos en el que la estupidez y la absoluta ausencia de sentido común reinan en las calles confundiéndose con la diversión. Buen ejemplo del ambiente que se respira por allí es esta disfrutable batalla entre chicas (lo que allí llaman una “cat fight” o “pelea de gatas”, fuente de risas y emociones entre el público masculino) que posee la peculiaridad de estar protagonizada por varias féminas de muy buen ver y unos guardias de seguridad algo indecisos ante tal orgía de violencia y culos al aire.
La espeluznante historia del juez sin juicio
«2004: El juez del condado de Aransas William Adams azotó con su cinturón a su hija adolescente como castigo por usar Internet para adquirir música y juegos que no estaban disponibles de forma legal. Ella padece una parálisis cerebral atáxica que le condujo a desarrollar una pasión por la tecnología, algo que le quedó terminante prohibido por su retrógrado padre. La mujer del juez sufrió un abuso emocional y una severa manipulación para asistir la paliza y no debería ser culpada por el contenido de este vídeo. La esposa del juez terminó abandonando a su marido debido a los abusos, que han continuado hasta hoy, se disculpó sinceramente, y está arrepentida…
¿Quién dijo que matar niños no es divertido?
Hoy voy a invadir un poco el terreno de Viru, pero vale la pena. Quienes sean cinéfilos y amantes de la más barata basura de serie Z conocerán de sobras a la legendaria compañía Troma Entertainment, responsable de El Vengador Tóxico o Sgt. Kabukiman entre otros tesoritos de lo cutre. El caso es que en 1989 Troma produjo Beware: Children at Play, el primer y último atrevimiento del cámara Mik Cribben como director, y marco de una de las escenas más demenciales de la historia del cine que ilustra la muerte violenta de docenas de niños de un modo que más que horroroso resulta hilarante. Observad con qué cuidado les apuñalan.
El primer anal de Muamar al-Gadafi
Y me temo que también el último. Esta vez no ha sido Elegant Angel, ni Vivid, ni los gamberretes de Cumlouder quienes han sacado la chequera para brindarnos el primer ejercicio de espeleología en las interioridades traseras del dictador libio. Como todos sabéis, los rebeldes capturaron, golpearon y finalmente dispararon en la sien a Gadafi el pasado jueves en Sirte, y como ya se ha visto el vía crucis previo su muerte fue francamente terrorífico, con decenas de milicianos peleando por cargárselo. Lo que aún no se sabía era que las torturas a las fue sometido incluían la sodomización con lo que parece un objeto metálico, algo que se aprecia en la siguiente secuencia.













