Como recordaréis, el 22 de febrero un terremoto sacudió la localidad neozelandesa de Christchurch acabando con la vida de 182 personas. El pasado martes, cinco meses después, los temblores han vuelto a agitar las tierras en la misma zona y, aunque han sido movimientos sísmicos menos intensos (de 5,5 y 6 en la escala Richter), esta grabación deja claro que el almacén de una ferretería no era precisamente el lugar más seguro para estar durante el brutal meneíto.
