La tenista Jordan Carver y los errores no forzados

Desde aquella mareante sesión de yoga al aire libre que inmortalizó Jordan Carver, algunos ya no hemos vuelto a ser los mismos (si lo llegamos a ver en vídeo, no sé qué habría pasado). Ninguna practicante de estas técnicas de relajación nos ha puesto tan burros, y ya ni siquiera nos llena como excusa para ver a bellas damiselas retorcerse. Ahora la voluptuosísima teutona ha decidido cargarse otro deporte, el tenis, que tras esta galería que da vértigo dejará de parecernos un deporte interesante si no viene acompañado de dos turbotetazas como los que carga esta buena mujer experta en provocar errores no forzados. Su golpe favorito está claro: el globo.

El violento show de Marcos Baghdatis

“Me gustaría ver caracteres más ardientes y creo que los espectadores lo agradecerían. Así el tenis moderno sería más excitante y divertido… No hay ningún carácter interesante en el tenis actual. Yo era bastante competitivo y me motivaba fácilmente para afrontar situaciones complicadas”. John McEnroe es el tenista que suscribe esta frase sobre el temperamento de los tenistas de nuestros días. Un artesano en el noble y maquiavélico arte de destrozar raquetas y que desde ayer tiene en el chipriota Marcos Baghdatis un discípulo acorde al discurso expuesto por el Maestro de esa singular motivación para alcanzar el éxito y el aplauso unánime del público.