rusia
Anunciando material deportivo al estilo ruso
Está claro que aquel monumental anuncio de alquiler bicicletas que nos dejó la mandíbula desencajada hace más de un mes va a ser difícil de superar, pero tampoco hay duda de que en las agencias rusas de publicidad son las más honestas del mundo a la hora de echar mano de esa herramienta promocional infalible que es el cuerpo femenino. Por eso, si aquella vorágine de vicio parecía imposible de emitir en televisión, esta serie de spots de la cadena de tiendas de ropa y material deportivo GoFree, en cambio, no tengo la menor duda de que asoma esas tetas por la demencial parrilla rusa con toda la naturalidad del mundo. Y yo compro.
El juego de la felación de papel en una boda rusa
Supongo que las extrañas costumbres en las bodas hacen que el estereotipo del ruso gélido se derrita como el helado del postre. Extrañas costumbres como aquel juego que simboliza el futuro amor que le espera a la prometida: ella escribe su virginal nombre en un globo para que los invitados lo revienten de la misma forma que posteriormente deberá hacerlo el novio, sin globo y con su culo. O este otro, conocido como la felación de papel, y en el que las invitadas simulan, con la ayuda de servilletas, felaciones a sus compañeros de fiesta. La ganadora es la primera que parte la servilleta en dos.
Pero qué coño…: el anuncio de Burger King
Están zumbados, santo dios. Locos de remate. Los rusos, digo. Y no, no hablo del tejemaneje descarado de la administración Putin-Medvédev en toda la cara del electorado, no, hablo de simple publicidad. Ya nos hemos acostumbrado a que las agencias intenten ser un poco creativas para promocionar una cadena de restaurante, que haya algo de comedia o de historieta anodina en lugar de simplemente enumerar las virtudes de su producto. Pero en las grandes estepas tienen como norma ir siempre más allá. En todo y sobre todo. Así que un mero anuncio de la franquicia Burger King en territorio ruso toma la forma de casi dos minutos de la más absoluta demencia.
¿Echamos uno aquí mismo, cariño?
Añadamos a la kilométrica lista una cosa más de esas que solo se ven en territorio ruso: una pareja, borrachos como putos lagartos, intentando hacer algo tan excitante, arriesgado y revitalizante a primera vista como echar un polvo en la calle, con ese punto extra de estímulo que da el miedo a que te pillen. El problema es cuando vas tan brutalmente cocido que ves la realidad alterada y lo que estás haciendo es un ridículo espantoso en plena vía pública, con un marido al borde del coma etílico, una tambaleante esposa en un estado lamentable y una abuela recriminándoles tan vergonzosa actitud. Esto, amigos míos, es Rusia.
Mientras tanto, en Rusia… Recopilación
El amigo Bakunin nos hace llegar muy amablemente uno de esos vídeos recopilatorios que atestiguan algo que está de sobras demostrado en esta misma casa: lo que no pase en Rusia no sucede en ningún otro sitio. O al menos yo no me imagino cogiendo un bus en plena Ronda Sant Pere que termine chocando de bruces con un puto cañón antiaéreo, gente haciendo esquí acuático en una carretera inundada, tres tíos haciendo el caballito con un coche, un extintor como cohete propulsor en mitad de un vagón de metro o la consagración de todas las locuras rusas: un grifo que BEBE AGUA en lugar de expulsarla.
Seguridad vial entendida en sentido estricto
En cualquier país civilizado, dependiendo de la gravedad de la infracción, lo normal es proceder a la retirada del carnet cuando un conductor comete lo que se consideran faltas graves, esto es: no respetar los signos y demás señales que rigen el tránsito público, conducir bajo los efectos del alcohol, sobrepasar el 50% de la velocidad marcada como límite, ir sin el cinturón o el casco de rigor, negarse a la prueba de alcoholemia, o incluso, circular con un vehículo accidentado y constituir un riesgo factible de producir accidentes. Mientras tanto, en Rusia…
Dsquared revoluciona la moda juvenil rusa
Los gemelos Dean y Dan Caten, diseñadores y dueños de Dsquared2, tienen unos valores y una premisa muy clara: “queremos que las personas se sientan desenvueltas llevando nuestras prendas. Creamos ropa que nosotros querríamos llevar los primeros”. Valores para gente verdadera y que han llevado a la marca a vestir a personajes tan ilustres como Britney Spears, Madonna, Pep Guardiola y el primer equipo del Barça al completo, así como revolucionar los criterios selectivos de las tendencias en la juventud rusa. He aquí unos cuantos ejemplos de esta curiosa enfermedad que afecta a la juventud rusa.
Mientras tanto, en Rusia… Speed punk
Supongo que a este trío de rusos locos les gustó cómo sonaba el concepto “speed metal” y decidieron unirlo a un sucio y poco irreconocible estilo de punk garajero que recuerda ligeramente a los Dead Kennedys y crear esta locura que podríamos llamar “speed punk sobre ruedas”. Se acaban los apelativos para lo que ocurre a diario en Rusia, pero desde luego cosas como esta le reconcilian a uno con una sociedad que, a juzgar por otros vídeos que publicamos aquí muy a menudo, es tan imprevisible que da verdadero miedo.
Un anuncio ruso de zumo
Oh, Rusia. Sin tu idiosincrasia y tu abundante densidad de zumbados peligrosos por kilómetro cuadrado Internet no sería lo mismo. La demencia exsoviética abarca todos y cada uno de los átomos de su propia cultura, y si ya vimos que la política no estaba ni mucho menos libre de ella, la publicidad tampoco iba a estarlo. El siguiente anuncio es de zumo de fresa, y donde en España habríamos visto a una mamá treintañera reirse con sus amigas de plena felicidad por lo sanos que están sus hijos gracias al zumito, en rusia tiran de lo que de verdad interesa: tías buenas y armas de fuego.
¡Pelea de oligarcas!
En Rusia todo es a lo grande. Allí las peleas no son entre cincuentones borrachos en el callejón trasero de un prostíbulo mohoso; allí la hora de las hostias se lleva a cabo en debates televisados y con oligarcas rusos. A la izquierda, pelo cano, americana ridícula y puños de acero, Alexander Lebedev, 358º hombre más rico del mundo según Forbes con un patrimonio de 3.100 millones de dólares. A la derecha, con barba y más miedo que un cachorrito, Sergei Polonsky, magnate-aunque-ya-no-tanto afectado por la crisis de 2008 y famoso por la frase “un ruso incapaz de hacer al menos 1.000 millones de dólares es un perdedor”. Ready? Fight!
La rusa que quería ser Barbie
No sé si fue antes la muñeca Barbie o el estereotipo de mujer perfecta en la cultura occidental, pero hubo un momento en que parecerse a Barbie era la gran aspiración estética de mujeres de todo el mundo. De hecho, algunas parecen haberse quedado ancladas e intentan seguir imitando a la plástica diva de melena rubia. El máximo exponente, podría ser esta joven moscovita, una modelo que afirma sin ningún rubor que su meta es convertirse en el espécimen más parecido a Barbie dentro de lo humanamente posible. Y no anda lejos, no.
Irrigación nasal, tu nuevo deporte favorito
La locura íntrínseca de los rusos les está llevando a situarse algunos pasos por delante del resto del mundo civilizado, y ahora ya han instaurado hasta un deporte integrador como pocos que puede practicar cualquiera a niveles de élite (¡incluso tu abuela!). Se trata de la irrigación nasal o “jala neti”, una práctica yóguica para la higiene y la mejora de la capacidad pulmonar que tratan de promocionar en este anuncio. Y es que sí, amigos, siento robaros el placer de demostrar vuestra astucia diciéndolo yo antes que nadie: esto es fake.













