Rocco Siffredi destroza Europa del Este

No me quiero comprometer, porque nunca se sabe, pero al menos voy a intentar estar más atento a la filmografía más reciente del maestro Rocco Siffredi porque a jugar por vuestros comentarios en su último descenso a los abismos orgasmátricos, diría que le echáis de menos. Así que no se me ocurre mejor forma de empezar a poner solución a esto que con este brutal escenón de una de sus últimas películas, Rocco’s Bitches in Uniform #2, donde el dios italiano del poro mundial le da lo suyo y lo de su prima a tres mujerazas mareantes: la checa Tarra White, la húngara Aletta Ocean y la rumana Donna Bell. ¡No os quejaréis!

Donna Bell recibe una doble inyección seminal

Poco a poco y zorra a zorra, Rumanía se va ganando el corazoncito de los porno aficionados más exigentes y selectos. Capitaneadas por Sandra Romain, son ya bastantes las actrices que han dejado su huella en el porno. Donna Bell quiere formar parte de este club, y lleva ya un par de años dando guerra, aunque es la primera vez que se asoma a Orgasmatrix, eso sí, por partida doble. Y buenas armas no le faltan: cara de vicio, estupendas tetas y la versatilidad habitual que tanto ha caracterizado a las centroeuropeas: felar como si fuera la última vez en la vida y recibir por todos y cada uno de los orificios. Sigue así Donna, y un día llegarás a ser como tus ídolos.

Estelle Taylor, una webcamer con futuro

Pese a que su pseudónimo rinde tributo a una famosa actriz de cine de los años veinte, Estelle Taylor es rumana y, curiosamente, lo suyo también tiene algo de cine mudo. Se estrenó este pasado verano como webcamer profesional y ese cuerpazo increíble y natural que recuerda un poco al de diosas como Shay Laren no ha pasado para nada desapercibido. De hecho Scoreland ya se ha fijado en ella y le ha brindado una sesión fotográfica en solitario, con lo que el paso hacia el porno podría ser solo una cuestión de tiempo y de ofrecerle la cantidad adecuada. De momento nos quedamos con su lado más casero, que no es poco.

C.J. o el morbo de una cabeza rapada

Hablamos de este curioso fetiche hace ya mucho con motivo de una escena de Claudia DeMoro, y alguien en los comentarios nos sugería otra mujerzuela sin un pelo de tonta que se hacía llamar C.J. o Sinead (el parecido con la versión joven de Sinead O’Connor es incuestionable). Hoy os traemos a esta rumana en una escena algo antigua pero que tiene la particularidad de combinarse con otro fetiche concreto: el de las jóvenes follándose a abueletes. Está claro que ni uno ni otro son tendencia dominante, pero en Orgasmatrix preferimos diversificar de vez en cuando, y quizá más de uno descubra algo que no sabía que le gustara. Nunca se sabe.

Repetimos: Jasmine Black y Sensual Jane

Hace un par de semanas dedicábamos una entrada, utilizando la expresión “amor rumano”, a dos auténticas diosas del país del este de Europa. Dos mujeres cuya talla similar las convierte en una pareja idea que no solo se coordina que estupenda precisión, sino que también son viejas amigas que han coincidido en numerosos rodajes. El de hoy es su último encontronazo: Sensual Jane y Jasmine Black ponen la sobredosis de curvas en la película Couples Seduce Couples de Reality Kings, artificiosa, lánguida y muy europea pero que, del mismo modo que peca de lo de siempre, también nos ofrece sus habituales virtudes: unas pedazo de señoras que quitan el hipo.

Amor rumano: Sensual Jane y Jasmine Black

Con tanto porno yanqui y ruso al final siempre nos perdemos cositas de otros mercados. Ayer cumplíamos con una ración británica con la algo cascada para su edad Lou Lou, y hoy volvemos al mismo sector: la productora británica Bluebird reunió hace poco a dos despampanantes rumanas viejas amigas como Jasmine Black y Sensual Jane para que se lo montaran en un trío con uno de los hombres más envidiados de la industria, el recién retirado Paul Chaplin. Como veis, no posee un especial talento porno, pero el tipo es un abogado de Oxford, dueño de la productora, y encima gana dinero follándose a jacas como estas. Algo debe de haber hecho bien.

Anastasia Brill y la doma del anal

Algunos seguro que la recordáis: una rumana de melena oscura y tez clara, con unas tetas operadas de las que se mostraba orgullosa y coqueta. Según el vistazo que acabo de echar a su filmografía, al parecer Cumlouder fueron los primeros en estrenar ese culito el verano pasado en una escena digna de repaso, pero por lo visto la cosa no terminó ahí: desde entonces, Anastasia Brill se ha dedicado a ir mejorando gradualmente sus capacidades para el sexo trasero, llegando este mes a rodar hasta tres anales en los que ya se va notando la experiencia. Hoy vamos a disfrutar del segundo de su carrera, realizado dos meses después del primero.

Una orgía sin anal no es una orgía ni es nada

Hace unos años para el grueso de la población occidental el sexo anal era una práctica oscura que solo realizábamos los europeos porque somos unos marranos inmorales. Posiblemente esta última afirmación sea cierta, pero desde hace unos años la exploración del ojete se ha convertido en una disciplina habitual en el porno mayoritario, y va camino de alzarse como conditio sine qua non para cualquier producción X. Tanto es así que aquí ya muchos valoráis negativamente una entrada si a la chica no le borran el cero. Así que, respetando la tradición de los viernes, aquí os traigo una exquisita orgía anal con una Black Angelika espectacular escoltada por Britney y Chloe Conrad.

Vira Solovey, a la fama por un gif

Seguro que alguna vez habéis visto el gif de una chica danzando con pasión durante una rave. Lo llamativo del vídeo del que salió la animación es, así que de simples somos, que la chica tiene unas tetas estupendas y no parece importarle el oscilante e hipnótico temblor al que estas son sometidas al son de la chunda-chunda. El caso es que el gif se pasó meses circulando por los discos duros de cientos de miles de pajeros, foros de todo el mundo y blogs maravillándose ante tal despliegue de desinhibición en la muchachita. Hoy le rendimos homenaje recogiendo unas cuantos fotos suyas que deja claro el porqué de la fama de Vira Solovey.

La increíble Shalina contra el Oso Yogi

No le hemos hecho justicia a esta rumana despampanante que ya lleva algunos años coleando en un lado y otro del Atlántico. A Shalina Devine la vimos una vez, por obra y gracia del gran Viru, en un trío piscinero publicado por 21Sextury. Lo de hoy algo distinto: porno europeo que cumple con una de las premisas esenciales del follaje rodado en el viejo continente: que el actor sea feo o viejo (o ambas) y que tenga un nombre artístico ridículo. Así, el amigo Yogi Bear, un húngaro que lleva desde los 90 calzándose a bellezones, se lleva una cabalgada de esta diosa del Este como Shalina que ya quisiéramos los demás.

Cinturita de avispa

Si bien es cierto que el hombre a menudo hace las más incomprensibles gilipolleces con tal de atraer la atención de la mujer, no está solo en este tipo de sometimientos a la estupidez. En la era victoriana, por ejemplo, el corsé (o corset) era el elemento de embellecimiento femenino definitivo: realzaba el pecho (o lo aplasataba hasta rebosar, en realidad) y estrechaba la cintura hasta límites grotescos. Lo que igual no sabían es que los órganos internos sufrían deformaciones y daños irreparables (de ahí tanto desmayo) por culpa de la presión, algo que deberían explicarle a esta modelo rumana, Ioana Spangenberg, que con su 1,70 de estatura luce una cintura de, ojito, 50 centímetros.

Alice Romain lleva el porno en la sangre

Supongo que nadie ha olvidado a Sandra Romain, una de esas rumanas de generoso tren inferior que debe su fama a unas aptitudes excepcionales para el follaje y la marranada sin límites más que a un físico privilegiado. Pues a los que recordéis sus facesittings y sus hiperbólicos triples anales os gustará saber que su hermana pequeña, Alice Romain, de 20 añitos, ha caído también en las garras del porno. La que os traigo hoy es su segunda escena para Brazzers, nada menos que un anal con Danny Dong, donde demuestra que es un poco al contrario que su hermana: le falta mucho por aprender, pero con ese cuerpazo natural parece que importa menos.