John Persons es un editor de cómics porno online especializado en el sexo interracial y en los fetichismos de envergadura. Como el lápiz libera al autor de los límites físicos inherentes a los actores de carne y hueso, en estos voluptuosos dibujos –y los exagerados guiones que los acompañan– podemos ver a impresionantes muchachas con rostro de ángel y alma de puta dotadas de gigantescas tetas y explosivos culos que son empalados de forma despiadada por enormes negros mandingos que, a diferencia de los de carne y hueso, exhiben pollas que sobrepasan holgadamente los 20 centímetros.
pollas
Cuando tener un gran pollón es un problema
En cuestiones sexuales nuestra sociedad rinde un culto desmesurado a los grandes atributos: grandes tetas de talla 135, enormes pollas que se agarran con dos manos y sobresale el glande. Estos atributos producen mucho morbo en el porno, pero en la vida real se convierte en una pesadilla si tu chica tiene un coño pequeño. Asi lo comprueba Cristina Bella (156cm de estatura) y cuyo coñito es incapaz de alojar el pollón de Kyle. Poca jodienda y varios intentos infructuosos de penetración vemos en este vídeo de WarmKiss que nos recuerda que a veces un gran pollón es todo lo que se necesita para arruinar un prometedor polvo.
Alison Star: “No sé las demás, pero a mí me gustan muy grandes”
Hay quien dice que cuanto más bajita es una chica, más se siente atraída por los hombres grandes… y por las pollas enormes. Para corroborar tan discutible como cierta teoría tenemos el ejemplo de Alison Star, una menudita húngara de 1 metro 60 centímetros y 42 kilogramos de peso pero con unas enormes tetas que tiran más que veinte mil carretas. A la cachonda ninfa de Budapest le gustan las vergas descomunales y al elegir al falópedo negro Jack Napier no puede equivocarse; una polla de 35 centímetros (14 pulgadas) no da pie a la equivocación.
Paige Turnah y Danny Dong: The Porn Artist
Hoy tenemos una porn parody, es decir uno de esos vídeos pornos que parodian a famosas películas de cine convencional, en este caso la francesa The Artist. En el Hollywood de 1927, la británica Paige Turnah interpreta a la mayor estrella del cine mudo, tiene el mundo a sus pies, posee fama y no envidia a nadie; pero debido a su arrogancia no se da cuenta de que el fin de su fama y estilo de vida está llegando. Ella desprecia la aparición del cine sonoro y decide probar fortuna con un nuevo género cinematográfico en el que no es necesario hablar. Cuando contempla asombrada el falo del galán Danny Dong comprende que su decisión no ha podido ser más acertada.
Mi (micro)pene y yo
Lawrence Barraclough es un realizador que protagoniza este documental producido por la BBC que muestra los problemas que le ocasiona el reducido tamaño de su pene (micropene). Además de la frustración que el protagonista muestra en relación con el muy reducido tamaño de su miembro viril, también podemos conocer el punto de vista de personas cercanas. El protagonista incluso recaba el punto de visto de actores y actrices porno. El documental está en inglés por lo que se requiere un nivel aunque sea muy básico para su plena comprensión, pero aún así lo traemos aquí porque constituye un curioso enfoque sobre el tan controvertido como polémico tema del tamaño del pene.
Kagney Linn Karter enculada por Mandingo
Seguramente si se realizase una encuesta a la población masculina sobre su fantasía sexual perfecta, muchos responderían: poseer una polla enorme y que una imponente rubia tetona nos ofrezca su culito para clavársela hasta los huevos. Bien, pues como el cine está hecho de sueños, en esta escena perteneciente a la recién estrenada Mandingo Massacre 4 (dirigida por Jules Jordan) podemos observar el demencial rabo de Mandingo perforando a placer el imponente culo de esa hembra tan caliente como puta llamada Kagney Linn Karter a la cual nuestro falópedo favorito ya había montado fogosamente en otro vídeo que hace meses mostramos aquí.
La chorreante Mason Moore enculada por el gran Mandingo
Mason Moore es una belleza californiana de 27 añitos dotada de unas enormes tetas siliconadas a las que acompaña un imponente culo que está gritando “penétrame”. Dicho y hecho. El coño de esta zorra chorrea literalmente de placer y dolor ante las embestidas del enorme pollón de un Mandingo que, conmovido ante la exhibición de vicio follador de la muchacha, no puede evitar que su entrepierna acabe alojada en el estrecho culo de esta hembra nacida para ser jodida de forma tan contundente como la que observamos en esta caliente escena dirigida por Jules Jordan perteneciente a la segunda entrega de Mandingo Massacre.
John Holmes: Auge y caída de un rey
El prolijo y vasto mundo del porno, sin lugar a dudas, se ha convertido hoy, en una pieza fundamental de la paradoja del amor, de ahí, que convivamos prácticamente con sus estereotipos las 24 horas del día, donde todo parece cotidiano y usual. En los años setenta en Estados Unidos la pornografía se volvió “chic” a pesar de que su legalidad todavía era cuestionada en las esferas sociales más conservadoras y acudió al nacimiento acuciante de varias estrellas, entre ellas, John Curtis Estes, mejor conocido por John Holmes, Betox Betox Betox o Johnny Wadd y por un mitificado y descomunal rabo que según algunos estudios medía entre 25 y 28 centímetros. Enviado por Egineer
¡Bután es la polla!
Situado entre China e India yace el pequeño país de Bután, con poco más de 700.000 habitantes e idioma propio (el dzongkha). Pero lo que más les distingue del resto de lugares del planeta es otro de los pilares de su cultura. De hecho se trata de un pilar casi literal: las pollas. Las calles de Bután están repleta de pollas dibujadas en las casas y templos, pollas gordas, pollas llameantes, pollas eyaculando, pollas con tigres, pollas con dragones, pollas de toda forma y color. Esta fascinación por la imaginería fálica se debe a que los budistas de aquella zona creen que la representación del pene les protege de los demonios y los malos espíritus.
¿Quién me pone la polla encima?
La fascinación de muchas mujeres por el miembro viril en ocasiones va más allá de lo puramente sexual. A muchas les gusta observar el pene, juguetear con él, doblarlo, presionarlo, torcerlo. Hay hasta relatos sobre el tema, como uno de Quim Monzó en el que un hombre está celoso de su propia polla, que ha monopolizado toda la atención de su amante, quien incluso se llega a quedar dormida con ella en la boca. Admitámoslo: es una herramienta curiosa. Hay quien no teme a admitir esta convicción y practica lo que algunos llaman el “wild turkey” (el pavo silvestre), el noble arte de dejarse coronar por una buena polla. Y todas sonríen.
Meatotomía o el placer del glande bífido
La división y apertura inferior del glande, o meatotomía, suele utilizarse para aliviar dolencias como la estenosis uretral o estrechamiento postinfeccioso de la uretra, pero también hay quien lo ha adoptado como una forma de modificación corporal de calado tanto estético como sexual. Por lo visto, al mantener relaciones sexuales con la uretra más expuesta de lo natural también se multiplica la cantidad de nervios en estímulo y hay quien encuentra placer en ello. Lo efectos secundarios eso sí, son bastante graciosos: eyaculación más lenta y sin propulsión, y micción desordenada o, dicho de otro modo, imposibilidad de controlar el chorro.
El monográfico del año: pájaros y pollas
Mi propósito de año nuevo ha sido renovar un poco mi espectro de gustos, descubrir cosas nuevas y actualizar favoritos (esto es mentira; en realidad odio a la gente que se hace propósitos de año nuevo). De momento ya tengo a mi nueva artista favorita: se llama Brittany Zagoria, tiene solo 25 años y es de Connecticut, aunque ahora reside en California. Desde allí pinta sus cuadros que van a parar con cierta frecuencia a la publicación artística Beautiful/Decay y cuyo trabajo que más me ha llegado al corazón es esta seguidilla de pinturas en acuarela titulada Birds and Dicks (“pájaros y pollas”) que viene a ser, en efecto, un montón de pájaros y pollas.
