Paz de la Huerta y su patológica obsesión por enseñar el coño
Paz de la Huerta se ha convertido en un símbolo del erotismo, su nombre además de ser considerado pernicioso para la moral, incita al sexo y excita al personal con solo pronunciarlo. Y no es para menos, ya que en su corta vida profesional pocas veces la habremos visto recatadamente vestida o guardando las formas y los buenos modales. Su patológica obsesión por enseñar coño ha llevado una vez más a Paz ante la cámara de un reconocido fotógrafo, esta vez el norteamericano James Macari, con un resultado más que satisfactorio.





