Recuerdo a Kimberly Kane en aquella maravillosa serie para Vice en la que se sinceraba sobre determinados detalles relacionados con la industria del porno. Tras sus inicios ahora parecía querer seguir los pasos de Belladonna y hacer un porno dirigido por ella, más alternativo, e incluso hablaba de dejar de grabar para permanecer como productora y ahondar en vertientes más artísticas e intelectualoides de su vocación. Algo debe de haber cambiado desde entonces, porque Kimberly vuelve a poner su infravaloradísimo culo al servicio del porno mainstream, el señor L.T. y su negra polla.
negros
La fantasía de Jayden: el doble chocolateado
Cuanta Jayden Jaymes en la introducción de esta escena, no sin algo de dramatismo exagerado, que los tipos de piel negra la ponen como una moto de carreras. Paralelamente también comenta que en solo cuatro ocasiones en seis años y medio de carrera se ha dejado penetrar por ambos orificios a la vez. Así que dada la libertad que le ofrecía Brazzers para su siguiente escena, la voluptuosa morena lo tenía muy claro: una doble penetración con dos negrazos como Sean Michaels y Prince Yahshua.
Gabriella Paltrova, otra víctima de Mandingo
Las masacres de Mandingo deberían considerarse casi genocidios, porque el reguero de víctimas que está dejando el negrazo desde que Jules Jordan lleva el timón de su franquicia la máquina de triturar coños no ha parado ni una vez. De Mandingo Massacre #7 ya hemos extraído alguna que otra pieza (de hecho casi todas: con Jayden Jaymes, con Sheena Shaw, con Riley Reid y con Lisa Ann), pero nos faltaba el segmento en el que empala a la algo menos conocido Gabriella Paltrova.
Alexis Ford, regreso a un pollón fundacional
Alexis Ford no pasaba de ser una pornstar rubia platino recauchutada más hasta que un buen día decidió que era momento de pasar al siguiente nivel. En Alexis Ford DarkSide la productora de Jules Jordan le brindaba a finales del verano pasado la oportunidad de hacerlo, de dar un golpe de autoridad en la mesa de la élite del puterío yanqui y así lo hacía: además del primer encuentro con Mandingo, se dejaba follar por ambos orificios y se desfloraba el ano con un veterano semental como Lexington Steele. Ahora, en Lex Turns Evil, el legendario actor le devuelve el guiño y la invita a su estreno como director en Evil Angel.
Rocco la lía de nuevo: Linet, Blue y Shione
Con Rocco’s Psycho Teens #4 en nuestro poder nos ha costado un buen rato decidir qué escena era más digna de destacar en esta cinta de autor. Al final el criterio ha sido doble: uno, la única escena en la que el dios italiano del porno, Rocco Siffredi, se ponía frente a la cámara; y dos, la más copiosa y descarnada de la película, la que tuviese más participantes y el sexo fuese más desmedido. Estaba claro: el cuarto segmento es un surrelista ejercicio de porno progresivo donde Shione Cooper pone el calentamiento y Blue Angel y Linet (mitad checa y mitad cubana, proveniente del glamcore) rematan tan orgiástica jugada por todos los agujeros.
El empalador Lex Steele contra Brooklyn Lee
El debut como director de Lexington Steel para Evil Angel era un acontecimiento que los críticos del porno venían esperando desde hace tiempo: ver combinadas las condiciones del veterano negrazo (25 años en la industria) con el equipo técnico y el plantel de señoritas cachondas disponibles para la productora más obsesionada con los ojetes. El resultado se titula Lex Turns Evil (“Lex se vuelve malo”), se publicó hace unos días y en él quedan rubricadas algunas escenas francamente colosales que iremos desgranando estas semanas. Empezamos con la segunda sesión, un empalamiento anal con otra mujer que también es primeriza en brazos de Lex: la actriz revelación 2012 Brooklyn Lee.
Eloa Lombard, justicia a un cuerpazo francés
A veces, por mucho que uno abogue por la diversidad y por dar cabida a todas las mujeres del porno que merecen vuestra atención, erramos el tiro y nos pasamos de largo con algunas, perdiéndonos un manjar delicioso e injustamente ignorado. En este caso han sido necesarios dos toques de atención en los comentarios, pero al final os hemos hecho caso: aquí tenéis a Eloa Lombard, una francesita de 30 años que lleva casi un lustro en asuntos pornográficos, que no le hace ascos a nada y que, quizá no sea una belleza pero posee unas medidas de infarto. Para compensar su ausencia, os regalamos nada menos que cuatro escenas de su cosecha particular.
Alexis Ford nunca desperdicia un anal
Tiene mérito lo de Alexis Ford: calzarse su primera escena anal con Lex Steele era una apuesta arriesgada que podía terminar en hemorragia interna, pero era evidente que la rubia ya venía preparada y que por ese ojete era capaz de entrar un autobús con un poco de paciencia y saliva. Parece, eso sí, que Alexis le ha cogido el gusto a la butifarra negra desde que la probó con Mandingo como percutor en aquel desmelene que fue Alexis Ford Darkside. Ahora ha modulado el tono, porque Jon Jon no es tan desproporcionado, pero desde luego una buena cabalgada anal Alexis ya no la perdona nunca.
Valentina e Irina: brutalidad policial
La gran esperanza europea del porno tiene nombre y apellidos: Valentina Nappi se postula como la versión italiana de lo que Rebeca Linares fue para España en su salto de fe hacia la industria yanqui hace ya unos años. Las comparaciones siempre son odiosas y a menudo injustas, pero es evidente que Valentina viene con un armamento colosal que ni Kim Jong-un en una mala tarde, y aún más importante: se presta a toda clase de cerdería sin rechistar. Mirad si no en lo que convierten este trío la diosa italiana y su compañera Irina Bruni abusando del afortunado Kid Jamaica. Eso sí, la escena tiene truco: dirige el gran Rocco Siffredi.
Jade Milano: ha llegado un nuevo culazo
Ha sido en sus viajes por las zonas hispanas donde el amigo Justin Slayer ha cosechado la parte de su filmografía que más éxitos le ha reportado. La serie Mami Culo Grande, además de ser una de las más laureadas del género étnico en los premios AVN, ha servido también para echar un vistazo a señoritas con un altavoz mediático casi inexistente. De la última edición, Mami Culo Grande #9, hay una pornstar que sobresale entre las demás: se hace llamar Jade Milano (aunque también se la conoce por Marissa Pacino o Marissa Walker), es de ascendencia lationoamericana aunque nació en San Francisco, y parece bastante claro que lo tiene todo para triunfar.
Así fue el primer anal de Bambi Wolfe
En Orgasmatrix nos encanta observar el mundo y sus cambios, y nos fascina ver la evolución de las señoritas que pueblan las fantasías de nuestros lectores. Recuerdo la catarsis inversa de Jessie Rogers desde sus primeros pasos preñados de inocencia de la mano de X-Art hasta sus últimas escenas con seis tíos tratándola como a una muñeca hinchable. No sé si viviremos la misma película con Bambi Wolfe (también conocida como Aria Arial), una preciosidad mestiza a la que conocimos antes de involucrarse en la industria, luego asistimos a su defloración pornográfica y ahora la vemos dar otro paso realizando su primer anal. ¿Estará Bambi en una carrera hacia la perversión total?
El primer interracial de X-Art
Me suena haber visto alguna pornstar de tez oscura y rasgos étnicos exóticos en le catálogo de escenas de X-Art, pero hasta ahora nunca habíamos tenido el placer de ver el paradigma del porno interracial (un negrazo como el tizón dándole manguera afro a una rubia o caucásica de piel clara) pasado por los particulares filtros lumínicos y la fotografía de anuncio de suavizantes de ropa que caracterizan a X-Art. Hoy por fin nos vamos al lado oscuro de la mano de una guapísima, novata y francamente implicada Lia Lor (tejana, 23 añitos y muy simpática, a juzgar por su Twitter), sirviéndose a sí como desayuno a un caballero oscuro que se hace llamar Ray.
