Karina, la giganta negra

Tremebundo ejemplar el que se han encontrado los incansables cazatalentos de Culioneros: una colombiana de Bogotá (o eso dice ella) que se hace llamar Karina y de la que por ahora no sabemos absolutamente nada a excepción de lo evidente: que se trata de un mujerón gigantesco tanto en estatura como un curvas. Una Big Beautiful Woman de manual, de piel tostada, dulce sonrisa y unos melones como jodidas cabezas humanas. Comprendo que no sea del gusto de todos, pero la variedad es algo que siempre intentamos tener en cuenta en Orgasmatrix. Y si la cosa va de ponernos generosos en cuanto a curvas, desde luego no vamos a echarnos atrás.

Kiwi, una escultura de ébano andante

Entre 2000 y 2003 pululó por el circuito pornográfico americano una dulce muchachita de piel tostada que algunos aún no comprenden por qué no se convirtió en una estrella. Personalmente la descubrí hace poco, y me consta que no soy el único, pero eso no fue óbice para que nos asombrara su espléndido cuerpazo natural y sus buenas maneras, dentro de la timidez propia de una recién llegada a la industria. Se hacía llamar Kiwi, era de Hawaii y tenía solo 18 añitos cuando debutó. Hoy en Orgasmatrix vamos a homenajear a la figura de este efímero bellezón negro, una grácil excepción en un grupo étnico que en le porno suele caracterizarse por curvas hiperbólicas.

Turismo culero: el Secret Sundays de Hollywood

En pleno bulevar de Santa Monica, en Hollywood, el Secret Sundays se anuncia a sí mismo como un club de caballeros, pero en realidad no es más que una discoteca con un toque bastante particular de sala de striptease. Allí las gogós son negras con unos culos de proporciones abisales que menean sus mejores activos en distintas localizaciones del recinto mientras del techo caen billetes falsos para que la gente se los lance y se los coloque en el tanga. Probablemente sea lo más cerca de un videoclip de hiphop americano que puede estar un ciudadano de a pie, y con esta ristra de vídeos promocionales queda claro que nadie se aburre.

Hora y media de abundancia brasileña

Me topo en Xvideos con esta pieza de porno, un batiburrillo atronador de segmentos de escenas claramente salidas del porno brasileño. Culos de dimensiones cataclísmicas, negras extremadamente guarras y tragaderas del tamaño de túneles transoceánicos pueblan esta hora y media de sexo sudoroso sin orden ni concierto, con apariciones intermitentes de viejas conocidas de la industria canarinha del sexo filmado como Luana Alves, Monica Santhiago, Daniela Matarazzo y alguna otra que no hemos podido identificar. Una sesión libre de formatos y casi carentes diálogos, dinámica y variada aunque siempre con un punto en común en todas sus partes: nalgas superdotadas y siempre dispuestas a pegar una buena samba sobre algún rabo.

Los primeros pasos de Gigi Kitty

Poco se sabe de esta negrita de ojos saltones. Efectivamente, no es la cosa más guapa que uno puede echarse a la cara y tampoco parece que sufra de una ninfomanía efervescente y brutal, pero nunca está de más seguir las primeras inmersiones en el porno de jóvenes nuevos talentos. Si de algo puede presumir Gigi o Gigi Kitty es de tener un cuerpazo natural imponente, aunque está claro que le falta mucho rodaje para despertar pasiones más allá de lo evidente. En la introducción de Bangbros, el tipo que se la folló dice además que en cierto momento Gigi dejo caer un queef (o ventosidad vaginal), a ver si dais con él.

Homenaje musical a las culonas del hip hop

Menuda fauna salvaje se oculta entre la maleza de cadenas de oro y billetes de cien dólares de los videoclips de hip hop. Negras cachondas con culos de curvatura planetaria que menean su enorme y esponjosa herramienta de trabajo de la forma más lasciva, jugando con los límites de lo permitido para subir puestos en la escala de la popularidad. Debemos gigantescos traseros como el de Coco o Alaya Lee a este género musical y su forma de hacer videoclips, por eso en Richardson Magazine han decidido montar un pequeño tributo a las no pocas aspirantes a vivir de sus culos que hacen circular mareantes vídeos por la red. ¡Un brindis por ellas!

Un bukkake sobre el rostro de Skin Diamond

Su aspecto delicado y frágil con un look agresivo y de cierto toque alt mezclado con un tono de piel tostado fruto del mestizaje más surrealista (escocesa de antepasados etíopes, daneses, checos, yugoslavos y alemanes; casi nada) hacen de Diamond Skin una de esas felactrices de físico único a irremplazable, una máquina del morbo que además no suele hacerle ascos a ningún tipo de actividad sexual. Como ya os expliqué, es novia (prometida, incluso) de la popular Asphixia Noir, pero en esta escena publicada hace un año no le importó dejarse embadurnar su precioso rostro con algunos centilitros de lefa. Y esa sonrisa del final no puede ser más auténtica: le encantó la experiencia.

Explorando el ano de la Barbie negra

Cuidado porque estamos ante una de esas señoritas que le hacen a uno frotarse los ojos de incredulidad. La moza se hace llamar Black Barbie, solo se le ha visto aparecer en GirlsDoPorn y lo tiene todo para ser una estrella: un físico prácticamente único, fruto del mestizaje, con cara de niña buena, pero que cuando se quita la ropa es una oda al porno comercial del siglo XXI: artificialidad (tetas claramente operadas) y tatuajes, todo ello en una figura esbelta que no hace ascos a que le metan cualquier cosa por el culo. Esperemos que la muchacha se prodigue un poco más y alguien aporte datos, porque menuda pieza de colección.

Mr.Ghetto nos trae el meneo del Rey León

Clásico instantáneo, caballeros. El videoclip que vais a ver a continuación lo tienen todo: culazos enormes agitándose como módulos de gelatina embutidos en estampados de lepoardo, negros vacilones y un musicón que parece como si a principios de los 90 Vanilla Ice hubiese intentado marcarse un enloquecedor remix de la banda sonora de El Rey León de Disney. Esto es lo que ocurre cuando una panda de africanos (corregidme si me equivoco, pero esto parece rodado en el continente negro) decide imitar el bombardeo de referencias al que les somete la MTV, que lo bizarro y lo delirante se abren paso hasta nuestra pantallas con la fuerza de… una manada de leones.

Chicas desnudas en lo último de 50 Cent

Ojalá la cosa fuese tan simple y llana como parece, pero no. Pese a su vocación de malote sin escrúpulos, el rapero loco 50 Cent suele plegarse sumiso y sin rechistar a las exigencias del sistema. Por eso cuando hablo de chicas desnudas en uno de sus nuevos videoclips (en concreto el que acompaña al tema Off and On) no miento pero sí que la cosa tiene trampa: sus bailarinas no llevan ropa pero sí una buena capa de pinturas para disimular lo que no pasaría por las delicadas tragaderas del emporio televisivo. Y por si no hay suficiente, además hay una versión censurada. Nosotros, cómo no, os lo traemos intacto.

El debut anal de una actriz revelación

Repasando la lista de nominados a los premios AVN me di cuenta de que una de las posibles revelaciones del año no había aparecido aún por la web, así que es momento de remediarlo. Bethany Benz es una mujer con clase, con cierta altivez, y es posible que eso le haya sido otorgado gracias a sus orígenes tan dispares: esta mulata es de madre rusa y padre nigeriano, y nació en Ucrania donde se crió hasta que a los 12 años sus padres decidieron mudarse a Norteamérica. Y de tan delirante mestizaje ha salido un bellísimo ejemplar que recibió su bautismo anal por parte de L.T. en esta Big Wet Black Tits #3.

Marie Luv y Tori Black en un trío premonitorio

Cuando en 2009 Tori Black y Marie Luv perpetraron junto a Ice Cold una de las escenas que le valdría el galardón AVN a la mejor película más merecido e indiscutible de los últimos años con Tori Black is Pretty Filthy, ambas pornstars partían con una ventaja: ya habían follado en otra ocasión. Fue junto a Pat Myne en este trío para el filme Pure Sextacy #4 que 3rd Degree publicó unos meses antes y que pasó sin pena ni gloria por el mercado cuando estas dos adictas al sexo pusieron por primera vez en común sus respectivos talentos con una escena tan completa como infravalorada.