Un lésbico salival con Veruca y Skin Diamond

Acostumbrados al máximo exponente de la perfección lésbica encarnado en la dios Malena Morgan, a veces con sus escenas apasionadas peor al mismo tiempo inmaculadas perdemos un poco la perspectiva y nos olvidamos de que el sexo entre damas también puede ser marrano, desquiciado y muy baboso. De hecho, decía Woody Allen que el sexo solo es sucio cuando se hace bien. Así que hoy vamos a disfrutar de una demostración fehaciente y tórrida de que el cineasta judío tenía razón esta vez. En la vertiente más explícita de KissMe Girl, la pseudogótica Veruca James y la deliciosamente chocolateada Skin Diamond se comían todo lo comible con una fruición desesperada, casi nerviosa.

Isabella Chrystin, la morbosa mulata checa

No tengo ni idea de si el cielo existe o no, pero lo que sí sé es que la República Checa es el lugar que más se le parece, al menos si pensamos en la concepción machista del paraíso, la de los mártires islamistas: tías buenas por todas partes. Eso sí, allí ni todas son para ti, ni mucho menos son todas vírgenes. De hecho es el país donde más abortos se practican de todo el continente, y eso tiene una explicación: se folla una barbaridad. El motivo ya lo sabemos: una genética privilegiada que hasta en el caso de las no muy agraciadas, como Isabella Chrystin, conlleva una dosis de morbo irresistible.

Gia LaShay, una colosal joya del mestizaje

Hace poco descubrí a una modelo erótica que tuvo su momento unos años atrás y que hoy en día ya no se prodiga demasiado a menudo. Probablemente algunos ya la conozcáis, pero quienes como yo ignorábais su existencia hasta hoy es posible que vuestras sensaciones respecto a su físico caigan de un lado o de otro: o no os gustará nada u os enamoraréis de ella al instante. La moza se llama Gia LaShay, a día de hoy tiene 28 años y ese cuerpazo tostado es fruto de la mezcla entre un padre afroamericano y una madre puertorriqueña. Desde luego habrá quien le encuentre defectos pero, como dijo aquel, a mí que me la den.

Así fue el primer anal de Bambi Wolfe

En Orgasmatrix nos encanta observar el mundo y sus cambios, y nos fascina ver la evolución de las señoritas que pueblan las fantasías de nuestros lectores. Recuerdo la catarsis inversa de Jessie Rogers desde sus primeros pasos preñados de inocencia de la mano de X-Art hasta sus últimas escenas con seis tíos tratándola como a una muñeca hinchable. No sé si viviremos la misma película con Bambi Wolfe (también conocida como Aria Arial), una preciosidad mestiza a la que conocimos antes de involucrarse en la industria, luego asistimos a su defloración pornográfica y ahora la vemos dar otro paso realizando su primer anal. ¿Estará Bambi en una carrera hacia la perversión total?

Danny Dong caza otro talento: Kiki Minaj

Desde que Brazzers le dio a Danny Dong el cargo de sucursal de la productora en Reino Unido, el polludo inglés ha sabido aprovechar estupendamente la oportunidad y el presupuesto que le facilitan. El tipo no ha dejado de trabajar, a menudo con pornstars solo conocidas en el mercado británico, pero de vez en cuando su cazas de nuevos talentos dan un resultado inmejorable. Su último descubrimiento es una negrita que se hace llamar Kiki Minaj y que muchos catalogan como una versión atlética de Nyomi Banxxx. La chica ha salido de la nada y resulta que no solo es atractiva y apasionada sino que además se calza unos anales de campeonato.

Skin, Leilani Lee y Ana: muerte por chocolate

El imperturbable Johnny Sins se pone finísimo a chocolate en esta escena para quienes aman la dulzura de la mujer afro sin necesidad de excesos de curvas mareantes. Skin Diamond lidera un trío de preciosidades de tez tostada gracias al oficio que ha adquirido desde que entrara en el porno haciendo bastante ruido en su grupo étnico, seguramente gracias a factores diferenciales como un look algo radical, unos rasgos frutos del mestizaje más internacional (se crió en Escocia pero tiene sangre etíope, danesa, checa, yugoslava y alemana corriendo por sus venas) y un toque de morbo: es novia formal de la diosa alt Ashpyxia. La escoltan Leilani Leeanne y Ana Foxxx.

Diamond Jackson, la fuente de ébano

Solo habíamos hablado una vez de esta turbonegraza de cuerpo trabajado y tetas de goma, y al parecer tuvo mejor aceptación de lo que esperaba. Y es que la variedad en el gusto no está reñida consigo misma y a uno le pueden gustar las jovencitas naturales de piel inmaculada y también las zorras de órdago con 23 años en cada pata y una actitud de cerda descarriada incorregible. Diamond Jackson está claro a qué grupo pertenece, y aunque esos ojos marrón claro le den aires de pantera, no os dejéis engañar: esta tía es un bulldozer humano que cabalga sin mesura y ahora encima ha aprendido a hacer squirting como un jodido aspersor.

Jasmine Webb y la enorme polla del rey

Desde que Danny Dong trabaja para Brazzers territorio británico parece que no le falta presupuesto y buenas ideas para llevarlo a cabo. Lejos del gonzo habitual y demostradamente efectivo de la mayoría de websites (Brazzers incluido), el polludo actor británico siempre hace el esfuerzo de escribir el guión, buscar localizaciones y cuidar aspecto de atrezzo, casi siempre homenajeando a películas y series (como con Benny Hill la última vez), algo encomiable. Hoy toca parodiar El discurso del rey con una Jasmine Webb de ébano que ya lleva tiempo trabajando con él y es el clásico ejemplo de pornstar que compensa su físico discreto a base de ganas, pasión y cerdería sin concesiones.

Tila Flame, la mulata más bonita del porno

Ayer cumplía un año en la industria una mujer a la que deberíamos prestarle algo de atención si aspiramos a ser un reflejo justo y variado del espectro pornográfico actual. He de reconocer que el titular, tildándole de “la más bonita”, es algo aventurado pululando por ahí muñequitas de café con leche como Skin Diamond, pero estoy bastante seguro de que nadie me discutirá esto: Tila Flame es una preciosidad absoluta. Quizá sus medidas no tengan la espectacularidad de otras pornstars de su etnia, pero con ese cuerpecito, esa carita y ese culo redondo y brillante como un bombón le sobra para poner a David Perry, y a nosotros, como una piedra.

La mulata Leilani no tiene escapatoria

A algunos les parecerá un poco extraño ver a Bobbi Starr, pornstar del año 2012, repitiendo nominación y hacerlo también como directora. Sirva esta entrada como explicación ilustrativa: la quinta escena de su película Old School arrancaba con un intenso lésbico entre la propia Bobbi y Leilani Leeanne, un revolcón en el que la directora se comía viva a la actriz. Tras media hora Bobbi se retira y deja sitio a Mr. Pete y Alex Gonz que —ojo: sin cortes ni descansos, ese es el quid— dan buena cuenta de los recién lubricado orificios de la negrita. En total, una hora entera de sexo centrado en Leilani. Para mí, directora del año.

Festín racial con Asa, Leilani y Lizz

Parodiando a Death Proof, la muy disfrutable obra menor del maestro Quentin Tarantino, Brazzers situa al otro maestro precoz, James Deen, en el papel de Especialista Mike a la caza de las tres aventureras del Camaro. Faltan algunos detalles, como el Camaro mismo, pero aquí lo interesante no es tanto la fidelidad como el estupendo elenco de starlets que se cobran venganza a base de polvazos. Liderando, como en todo lo que hace, la Asa Akira comprometida y generosa de siempre, que además no duda en ceder ese award winning asshole, como ella lo llama. A los flancos, la prodigiosa aprendiz fan de Briana Banks, Lizz Tayler, y el toque chocolateado de Leilani Leeanne.

Y, en efecto, Bambi Wolfe debutó en el porno

¿Os acordáis de Bambi Wolfe? Supongo que no: una deliciosa mulatita de rasgos suaves, realmente guapísima, y con un culo sin exageraciones pero nada desdeñable. La conocimos de la mano del fotógrafo erótico Dave Naz en una de esas sesiones de aires ingenuos que al artista le gusta realizar con sus apuestas más jóvenes, y recuerdo haber despedido el texto trasladándoos su promesa de iniciar sus primeros pasitos en el porno. Pues bien: hoy la tenemos en su primera zambullida en la industria del mete-saca, con la bienvenida de un delicado y gentil Bill Bailey que se preocupa de que la bella jovencita tenga una buena entrada. Próximamente, si os interesa, más material.