Hay coños que debido a su delicada morfología uno no tiene más remedio que enfrentarse a ellos con la elegancia que otorgan unos palillos chinos. Otros, debido a su colosal aspecto, imponen respeto incluso vestidos. De este segundo grupo es la entrepierna de Katie Price, famosilla habitual de los tabloides británicos, que veremos acomodándose en un coche con las piernas semiabiertas y dejando entrever un McRoyal Deluxe con extra de bacon.
