Denise Richards
Hay cosas que, por desgracia, parece que no van a cambiar nunca, por eso nosotros continuamos babeando y perdiendo el control sobre nuestras hormonas y pupilas al otear las torneadas curvas de la exuberante Denise Richards. Y es que lo único que tiene liso esta treintañera audaz y pizpireta son los cabellos que bordean la sonrisa más venenosa del cine americano.



