japonesas
Caperucita Roja a la japonesa
Si se llama Red Sword (“espada roja”) y es japonesa, os podéis imaginar por dónde va esta adaptación del famoso cuento de los hermanos Grimm. Y es que para ellos todo es erotizable y violentable: aquí se trata de una batalla épica de más de 400 años entre hombres lobo y jovencitas vírgenes, que a juzar por las imágenes no les hace falta ningún leñador que las salve. Sangre, vísceras, monstruos, drama desgarrador, colegialas de instituto, tetas y violaciones impregnan esta cinta protagonizada por una voluptuosa Momoka Nishina y otra que no se queda atrás como Asami, que igual os suena de alguna otra cafrada como Mutant Girls Squad o Gothic & Lolita Psycho.
Maria Ozawa se pasa a la serie B
El último trabajo de la pornstar (o AV idol) japocanadiense Maria Ozawa tiene lo de siempre y algo más: hay cachondas colegialas en minifalda, hay lesbianismo, hay tetas, hay follaje (softcore, eso sí) y hay drama. Con lo que quizá no contábais es con que la adorable diosa interpretase esta vez a un alienígena sediento de sangre que busca aparearse y reproducirse, cargándose a quien le estorbe en lo que parece un rip-off directísimo y brutal de la película Species (de hecho se titula Tokyo Species, así que podemos considerarlo un remake localizado). Y ahora os lanzo una pregunta: ¿Os quedaríais antes con Maria Ozara o con Natasha Henstridge, protagonista del filme americano?
Puliendo cera: Neiro Suzuka
No son pocos los seguidores de esta sección me piden semanalmente que publique vídeos de Hitomi Tanaka, pero se olvidan de algo: aquí buscamos descubrir a AV Idols que no conozca todo el mundo, que abran las posibilidades a la hora de elegir una musa del porno japonés. Así que hoy os traigo a una mujer que, si bien no alcanza las mareantes y casi anómalas medidas de Hiyomi, no se puede negar la considerable voluminosidad de su delantera. Neiro Suzuka tiene 23 años, nació en Tokio, mide 1,57 y presenta un busto de la talla 105, que teniendo en cuenta su estatura de una idea clara del tamaño del que estamos hablando.
Puliendo cera: Azumi Harusaki
Con una sonrisa embriagadora y unas medidas de armonía indiscutible, Azumi Harusaki (de 25 años y 1,59 de estatura) está considerada una de las tres AV Idols más populares del porno japonés junto a la archifamosa Maria Ozawa y a la espectacular Saori Hara, que ya nos visitó hace unas semanas. Desde luego, no es para menos: aunque ella misma afirma que su mayor especialidad es cocinar pasta a la carbonara, hay quien no duda en proclamarla una mujer de firme vocación porno, tal como indica la total implicación y entrega con la que realiza su trabajo. Y como muestra,
Puliendo cera: Risa Kasumi
La AV idol que os traigo hoy es una de mis favoritas, aunque desgraciadamente no he conseguido encontrar ninguna de sus escenas sin la maldita censura que el ministerio de cultura japonés obliga a aplicar en los genitales en las producciones que se distribuyen dentro de las islas. De todos modos, la bella Risa Kasumi puede presumir de encandilar al espectador incluso a pesar de esos pixelotes eclipsándole el coño: su precioso y angelical rostro y sus pechos de bella morfología en un cuerpo bastante alto para una japonesa (1,70), además de su actitud frágil pero curiosa, son armas suficientes como para destruirle el corazón a cualquiera con ojos en la cara.
Puliendo cera: Saori Hara
Saori nació hace solo 23 añitos en Hiroshima, pero desde luego queda claro que la radiación del ataque atómico sobre su ciudad natal en la Segunda Guerra Mundial no afectó a los genes de su familia. O quizá sí, y por eso esta preciosidad de 1,65 y mirada traviesa es quizá una de las AV idols más adoradas por los pornófilos expertos en el circuito nipón. No en vano, además de un físico muy atractivo dentro de la clásica morfología asiática, Saori es una de esas rara excepciones en el porno japonés a las que, como actriz porno, les gusta llevar la iniciativa y mostrar afecto a sus compañeros de rodaje.
Puliendo cera: Kaede
Tras unos días de descanso volvemos a las andadas del porno japonés y la AV idols con una actriz algo peculiar. Kaede (también conocida como Yoko, Kaede Hinano, Kaede Matsushima o Yoko Hinano) se retiró el pasado año tras seis años dando el callo ante las cámaras y en clubes de striptease, donde ha alcanzado más fama. Para que os hagís una idea, se le puede comparar en cierto modo a Katja Kassin: una joven con un físico poco llamativo aunque nada desdeñable que tiene su mayor activo en su buena capacidad aeróbica y su facilidad para el anal o, como es el caso de hoy, la doble penetración. Y un extra: esta va semirrasurada.
Puliendo cera: Julia Boin
25 películas avalan a esta verdadera diosa asiática de 157 que gasta, mucho ojo, una talla 100-J, que en Japón debe de ser como si Gozilla se pusiera sostén. Por algún motivo que desconozco pero desde luego es digno de estudio, Julia Boin (también conocida como JULIA, a secas y en mayúscula) forma parte de ese selecto grupúsculo de niponas tetonas que, y aquí viene lo curioso, a menudo toman el rol de enfermeras en las escenan que filman. Quizá sea un asunto cultural relacionado con la buena salud o un asunto más de carácter maternal, pero desde luego este par de pechos naturales es para enmarcarlo.
Puliendo cera: Risa Murakami
Pese a compartir apellido con el afamado autor de Tokio blues y Kafka en la orilla, lo de Risa Murakami me temo que no son las letras. O al menos no solo eso, porque su belleza refinada, su esbelto cuerpazo y la apabullante versatilidad que manfiesta en sus películas (donde lo mismo hace de jovencita indefensa y sumisa a merced de unos pervertidos que de feroz dominatrix de sonrisa malévola, e incluso circula por ahí algún vídeo suyo practicando la zoofilia) le otorgan a esta preciosidad de 28 años un estatus de AV idol de primera categoría en el masivo mercado del porno japonés.
Puliendo cera: Moka
Quizá no sea casualidad que el nombre de estar escultural AV idol nipona de 23 años coincida fonéticamente con el de la famosa variante de café con leche y chocolate: Moka luce un bronceado poco habitual entre las japonesas, y es posible que eso forme parte de cierta voluntad por asemejarse más al modelo de pornstar norteamericano que al oriental junto al tampoco muy común hecho de lucir implantes de silicona en sus pechos. Eso sí: de la medida exacta e ideal para su menudo cuerpo de 1,60 que, dicen, es conocido por su flexibilidad durante el sexo. Veámoslo.
Soft on Demand: el imperio nipón del porno
A estas alturas todos conocemos, en mayor o menor medida, el particularísimo mundo del porno japonés, donde se dan lugar los fetichismos más extraños y las prácticas sexuales más marcianas. Y les encanta: los japoneses consumen únicamente su propio producto pornográfico. Allí Jesse Jane, Belladonna, Gianna Michaels, Stoya o Sasha Grey no son nadie, ellos tienen sus estrellas locales, una potente industria destinada a satisfacer la demanda de los clientes. Una industria liderada por Soft on Demand.
Puliendo cera: Yuri Etou
En este plácido paseo semanal por lo mejor del catálogo de pornstars japonesas quizá hayáis notado que me he centrado mucho en el físico de las damas, más que en su savoir faire sexual. Así que hoy pongo remedio al agravio y os presento a Yuri Etou, una jovencita que nació hace 22 primaveras en algún punto del imperio del sol naciente, y que posiblemente sea una de las más populares reinas del squirting en el mercado adulto oriental. Ambas escenas que os muestro hoy son masturbatorias, pero vale la pena que os fijéis, sobre todo en la primera, en su brutal capacidad para ejercitar los músculos del coño. Fascinante.













