A estas alturas de la película nos extrañaría que la mayor estrella europea del momento —y promesa de superestrella internacional a corto plazo— Valentina Nappi se negara a hacer algo en cámara. La italiana perfecta se las ha visto ya de todos lo colores en los escasos ocho meses (¡OCHO MESES!) que lleva en la industria, y en todas ha demostrado un hambre de sexo y un carácter lascivo fuera de toda discusión. Supongo que una vez te ha follado Rocco Siffredi, lo demás es cuesta abajo, pero desde luego no tiene que ser fácil enfrentarse a una escena de sexo anal con el descomunal miembro del británico Danny Dong. Valentina ni se despeina.
italianas
Valentina e Irina: brutalidad policial
La gran esperanza europea del porno tiene nombre y apellidos: Valentina Nappi se postula como la versión italiana de lo que Rebeca Linares fue para España en su salto de fe hacia la industria yanqui hace ya unos años. Las comparaciones siempre son odiosas y a menudo injustas, pero es evidente que Valentina viene con un armamento colosal que ni Kim Jong-un en una mala tarde, y aún más importante: se presta a toda clase de cerdería sin rechistar. Mirad si no en lo que convierten este trío la diosa italiana y su compañera Irina Bruni abusando del afortunado Kid Jamaica. Eso sí, la escena tiene truco: dirige el gran Rocco Siffredi.
Alura Jenson, la otra cara del porno italiano
Hablar de Italia en el mundo del porno actual es citar dos nombres muy específicos: Rocco Siffredi, el dios europeo del porno y una leyenda viva de la industria a nivel internacional, y Valentina Nappi, una de las nuevas musas orgasmátricas con todo de su favor para convertirse en una de las grandes. Lejos en el tiempo quedan ya nombres como Roberta Gemma o Asia D’Argento, pero eso no significa que no haya alternativas salidas de Italia. Alura Jenson es otra pornstar italiana en discordia, una MILF poco agraciada y algo vulgar pero muy, muy voluptuosa que en las manos adecuadas, en este caso las de Keiran Lee, le arregla a uno la tarde.
Ay, Valentina, Valentina, Valentina, Valentina…
Iba a titular este post con algo así como “Valentina Nappi prueba embutido español”, pero no lo he hecho por dos razones: una, que la españolidad de Marco Banderas (originario de Uruguay) podría ser cuestionada por nuestros documentados lectores; y dos, porque tengo la esperanza de que Nacho Vidal la invite una tarde a merendar carne en barra y me lo guardo para ese día. La de hoy es una escena un pelín demasiado europea y por momentos se echa en falta algo más de ritmo, pero decididos como estamos a registrar cualquier movimiento de la nueva diosa italiana, este polvo anal no podía faltar en nuestra colección. Y me reitero: una diosa.
Squash y sexo con Henessy y Valentina
Ya se nos acaban los apelativos con Valentina Nappi, la gran esperanza italiana que si todo va como debería se convertirá en esa gran representante mediterránea tan ausente desde que Rebeca Linares se apartó de la primera fila del porno americano. Hoy esta voluptuosa diosa del sexo (que, no olvidemos, puso muy malito al mismísimo Rocco Siffredi en un trío para recordar) comparte escena con una rusa que nos vino a visitar hace poco con un polvo muy glamcore, Henessy, la doble porno de Katherine Heigl, brindándonos esta vez la ocasión de verla en un ambiente más tradicional y menos romántico. El único anal, eso sí, tiene que ponerlo la italiana. Una pena.
Valentina Nappi también sabe de porno fino
Nos la descubrió el gran Viru como quien no quiere la cosa, y cada vez que nos la cruzamos por la red se nos desencaja la mandíbula de lo buenísima que está, lo marrana que es y en definitiva lo bien que hace su trabajo. Nuestros amigos de Cumlouder, de hecho, ya lo saben bien y por eso la llaman prácticamente cada dos meses, pero donde nos voló a todos la puta cabeza fue cuando la vimos aguantándole un pulso al mismísimo Rocco Siffredi en una escena para relamerse. Hoy vamos a ver a Valentina Nappi en otro registro menos vicioso y más suave. Y como era de esperar, también lo borda.
Raffaella Modugno, la novia de Diego Forlán
En el Atlético de Madrid no han tenido muchos problemas para olvidar a Diego Forlán. Tras su huida a Italia les quedó el Kun Agüero y tras la espantada de este ahora tienen a la bestia Falcao, pero si la que les hubiese abandonado fuese la novia del uruguayo, el reemplazo habría sido más jodido de encontrar. La susodicha es italiana, se llama Raffaella Modugno y podríamos decir que encarna lo que vendría a ser el estereotipo de belleza italiana: cuerpazo de escándalo, piel tostada, melena oscura, ojos marrones y rasgos pronunciados. Raffaella ha protagonizado el calendario 2013 de Riello, una marca italiana de quemadores que, desde luego, sabe dar con fuentes de calor.
Cuando despertó, Rocco todavía estaba allí
No importa lo que se innove en el gonzo: Rocco Siffredi ya lo hizo antes. El italiano de ojos saltones y poderosa herramienta sigue en la profesión para la que nació y de la que se ha convertido en parte indispensable para concebir la industria tal como es hoy, una leyenda viva sobre todo por la influencia que ha ejercido en la forma de rodar porno. En uno de sus últimos trabajos, Abbondanza #2, el polludo astro chietino no solo demuestra que está en forma para zumbarse a nuevas diosas como Valentina Nappi y Mona Lee, sino que despliega señas de identidad como los mordiscos, A2M, beso negro, garganta profunda o los enemas.
La gran esperanza italiana: Valentina Nappi
Descubierta por Cumlouder, su primer cameo orgasmátrico fue hace tres semanas, de la mano del gran Viru. Él lo tenía muy claro: Valentina Nappi podría ser la nueva perla de una Italia que de los noventa a esta parte se ha ido diluyendo como gran cantera de pornstars. La tipa es sencillamente perfecta, guapísima, y con ese aire distinguido típico de las europeas. Lo mejor es que desde el primer día dejó claro que es una cerda sin escrúpulos con aquella doble penetración en su cuarta escena como profesional, así que conviene tenerla en cuenta. El encontronazo de hoy, eso sí, es menos espectacular pero con ese cuerpo cualquier escena vale un vistazo.
Vittoria Risi, una milf italiana de bandera
La italiana Vittoria Risi lleva ya unos años (activa en el porno desde 2008) trabajándose a los sementales transalpinos y haciéndose un lugar en el porno del país. Ahora, famosa y consagrada en Italia, le ha llegado el momento de dar el paso al porno internacional para darse a conocer más allá de sus fronteras: aquí la tenemos rodando una contundente escena con Omar Galanti, va a rodar para Rocco Siffredi y Brazzers lleva tiempo llamando a su puerta. De belleza muy italiana (¡esos ojos!) y cuerpo rotundo, es una amante veterana, una milf de bandera, y experta en sexo anal. Toda una mujer que muchos no podrían manejar. Una guerrera que continúa la larga y querida tradición de pornstars italianas.
Sara Tommasi, la mejor amiga de los paparazzi
Sara Tommasi es el clásico caso de actriz y modelo italiana de despampanante físico que se hace popular base de liarse con famosos. Su fetiche son los futbolistas: la bella morena se ha zumbado a Filippo Inzaghi, a Valon Behrami y, poca broma, a Ronaldinho. Ahora mismo no tengo ni idea de con quién está, pero por lo visto su fama ya solo depende de sí misma y es algo que no parece llevar muy bien. Prueba de ello son los gestos con los que ha respondido últimamente a los paparazzi que no la dejan en paz: lejos de enfadarse, su estrategia ha sido enseñar más carne que nunca. ¡Que tomen todas buena nota!
Actrices porno buscan ser alcaldesas en Italia
Los electores de Taranto, ciudad del sur de Italia, saben que en las próximas elecciones municipales la candidata a alcaldesa de la lista Taranto Despierta será la actriz porno Amandha Fox. No serán los únicos que tengan a una felactriz en la próximas municipales italianas. A la actriz polaca se le suma Milly D’Abbraccio en Torre del Greco, Luana Borgia en competencia directa con Amandha en Taranto, y la conocidísima Cicciolina, en Monza. Esta última lleva participando en la política desde los años setenta, cuando era miembro del Partido Verde. Más adelante, en 1987, como miembro del Partido Radical, propuso 12 proyectos de ley, muchos intentando ampliar la libertad sexual de los italianos.
