Grégoire Guillemin es un artista digital francés que dice autoproclamarse “jugador de gráficos ecléctico”, pero dejando de lado absurdas catalogaciones y etiquetajes, la verdad es que su trabajo esconde alguna perlas a nivel conceptual la mar de disfrutables. Con Secret Hero Life, por ejemplo, hace lo que tantos otros —parodiar y reinterpretar al superhéroe como icono pop— pero desde una perspectiva tan inteligente como sutil: dejar ver que quizá los superhéroes, seres idealizados, dioses modernos, no estén tan lejos de las experiencias más cotidianas y poco elegantes de la humanidad. Se ha colado Blancanieves en la colección de ilustraciones, pero lo cierto es que verla fumándose un pitillo encaja de maravilla en la idea.
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Aristócratas de otra dimensión
Hace poco compré un libro fabuloso, la Guía Barlowe de Extraterrestres, donde el ilustrador Wayne Douglas Barlow daba imagen y color a muchos de los seres de otro planeta que han ido apareciendo en la literatura de las últimos dos siglos. El trabajo del artista de Rhode Island afincado en Nueva York Christian Rex van Minnen tiene un aire similar, aunque parte de una base creativa mucho más original si cabe: con un estilo muy europeo, sus ilustraciones son retratos grotescos de aristócratas que nunca existieron y de una dimensión alternativa. Desde humanoides hasta criaturas basadas en los hongos, este choque de arte, moda y biología resulta fascinante a la vez que repulsivo.
Las ilustraciones eróticas del japonés Hajime Sorayama
Todos hemos visto alguna ilustración de Hajima Sorayama. Este dibujante japonés se hizo de oro en los 80 con aquellas ilustraciones de “Robot Sexys” que tantos calendarios vendieron y que aún se encuentran en ferias del libro y demás saldos. Sorayama ha seguido trabajando en direcciones más realistas, orgánicas… y en ocasiones más retorcidas. Como estas ilustraciones, en las que su ya conocida mezcla cibernética en donde equipara los coños con puertos USB deja paso a su trabajo más personal y erótico. O algo así. Un maestro en lo suyo (dibujar mujeres) y un tipo a redescubrir.
Una orgía Disney sobre ruedas
Cuando Walt Disney creó sus personajes se encargó de dos cosas: que tuvieran una identidad reconocible al primer vistazo y que reprimieran cualquier atisbo de verdadera humanidad. Por eso los pobres, que de vez en cuando necesitan desahogarse, deciden hacerlo una vez cada mucho tiempo y todos en el mismo sitio, para que el impacto sea menor. El retrato de esta bacanal, que como en la Antigua Roma da forma a la caída de un imperio, es obra del ilustrador Wally Wood y se ha convertido en una famoso póster donde Goofy se folla a Minnie, Michey se chuta heroína y Dumbo se caga en Donald y que alguien ha plasmado en dos monopatines.
El loco cóctel cultural de Hillary White
Nacida en Maine y criada en un interminable caldo de cultivo ochentero con una pizca de arte clásico y cierta obsesión Alicia en el País de las Maravillas, la ilustradora Hillary White ni sabe ni pretende ocultar su mayor influencia: la cultura pop. Por eso la mayor parte de su obra bebe de fuentes como internet y los memes, los dibujos animados, el cine de terror y ciencia ficción o la literatura de fantasía. Pero quizá su mejor serie es una que ha bautizado como Reinterpretaciones Pop y que hace precisamente eso: coger obras pictóricas clásicas de distintas épocas y mezclarlas con referencias que a cualquiera nacido en los 80 le volarán la cabeza.
Supervillanos del mundo real, por Butcher Billy
Butcher Billy es un titán. El tipo es un artista gráfico, ilustrador y publicista nacido y criado en Kentucky pero que actualmente trabaja en Brasil; una mezcla francamente curiosa. ¿Y de tan estrafalario personaje qué se puede esperar? Pues auténticas obritas de arte que cogen cosas de la cultura pop y de la historia contemporánea y las agitan en su coctelera para dar a luz fenomenales muestras de ingenio. Hace unos días ya nos dejó bien locos con la versión punk de Super Mario Bros. a imagen y semejanza de Sid Vicious y Nancy Spungen, pero lo de hoy es aún mejor: villanos de la historia reciente convertidos en supervillanos de cómic.
Así se hizo la portada del álbum “Hot Cakes”
Aunque uno no sea especialmente amigo del glam, el hair y los grupos que le rinden culto como The Darkness, hay que descubrirse ante la majestuosidad que atesora la portada de su último álbum titulado Hot Cakes. En ella, tres señoritas perfectamente ilustradas retozan lascivas y extáticas embadurnadas en miel sobre lo que parecen unos pancakes gigantes. Lo que quizá pocos imaginan es que, además de ser un dibujo completamente original (obra del artista bonaerense Diego Gravinese), está basado en una sesión fotográfica de lo más rocambolesca: una empresa londinense de modelaje 3D fabricó los pancakes de dos metros y medio y tres modelos tiraron de viscosidad y provocación. El resultado, una maravilla.
Toshio Saeki y su arte tradicional perverso
Toshio Saeki (además del niño fantasma de la saga Ju-on) es un artista japonés que nació en 1945. Fijaos en el lugar y el año y quizá veáis cierta relación entre un evento histórico con forma de champiñón gigante y su imaginería absolutamente jodida. Sus dibujos se caracterizan por un trazo muy tradicional, al estilo del Japón feudal, y por el marcado protagonismo de la depravación sexual, la violencia, los animales, los demonios y la mezcla de todos ellos en estampas de auténtica perversión. Su obra, que nunca ha llegado a ser censurada pese a la controversia levantada, ha servido de inspiración para otros artistas contemporáneos como Aida Makoto o Takashi Murakami.
Las orgías históricas de Blas Gallego
Barcelonés, aunque más reconocido allende los mares que en el panorama patrio donde el cómic no goza del beneplácito artístico, Blas Gallego es un magistral ilustrador que ha puesto trazos y color a gran cantidad de tebeos, novelas y artículos en todo el mundo. Sus ilustraciones han servido para adornar publicaciones de varios países donde sí se aprecia su talento con el óleo, pero curiosamente una de sus obras más conocidas fue un encargo para una revista erótica española. Debía dibujar doce orgías a lo largo de la historia, pero asegura que «se cansó de dibujar tetas y culos» y al final la cosa quedó en solo seis ilustraciones que podéis disfrutar a continuación.
Las fotos porno gore ilustradas de Teamnight
Benjahmin Howlett alias teamnight es un ilustrador y diseñador que trabaja con todo tipo de materiales con mucho talento y todo tipo de trabajos en su haber. Pero un día le dió por probar a dibujar encima de fotos porno, y transformarlas de sexualidad explícita al gore digno de cualquier peli de Viernes 13. Claro que al estar dibujado, el resultado es divertido y digno de una peli de dibujos animados. Son las imágenes más exitosas de su Tumblr y con razón: esos anos con un ojo (literalmente, “el ojo del culo”), flechazos, serpientes y tripas en plena sesión masturbatoria producen esa reacción entre asco y admiración. ¡Un auténtico crack!
Heather Benjamin y su delirante Sad Sex
No sé a vosotros, pero a mí personalmente me ha sorprendido bastante que la autora de estos dibujos que vais a ver bajo esta líneas es una mujer. Quizá porque estoy más acostumbrado a que las mentes perversas capaces de plasmar tan incómodas y violentas escenas casi siempre sean hombre con unas convicciones sexuales muy definidas. Esto que os traigo son extractos de su obra underground titulada Sad Sex (“sexo triste”), aunque lo cierto es sus dibujos no reflejan precisamente tristeza sino la desesperación más descarnada. De hecho, si me dijeran que esto lo ha hecho un esquizofrénico depresivo me lo creería: maravillas como estas no pueden salir de una mente normal.
El porno-terror ilustrado de Mitsu Okubo
Hace algún tiempo Fgoardo proponía como foto del día una imagen que tituló Pasatiempos: El laberinto. Se trataba, tal como explicó, de un dibujo del artista japonés residente en San Francisco Mitsu Okubo, un auténtico explorador de las más oscuras fantasías sexuales jamás concebidas y un tipo con una imaginación desbordante para tener ideas que dejarían pálido al más brutal verdugo de la Santa Inquisición. Pero lo más irónico es que él asegura que no retrata fetiches, eso es lo que vemos desde fuera; lo que él hace es poner imagen a las inseguridades, las necesidades y los anhelos del individuo, todo eso sin perder el humor. Revisemos una selección de sus dibujos.
