El contorsionismo, mejor en bikini

De orígenes rusos, la gimnasta norteamericana Olesya Webb ha sabido complementar su carrera deportiva en la gimnasia rítmica con el ganarse la vida haciendo exhibiciones, no solo de sus aptitudes psicomotrices, sino también de su elasticidad: la joven es contorsionista. De hecho se le da tan bien que estuvo invitada a una audición para entrar a formar parte del Cirque du Soleil, pero por lo visto no les pareció adecuada. A buen seguro que si hiciese todos sus espectáculos (la mayoría en galas familiares y fiestas de corte circense) ataviada con un bikini y marcando un turbocameltoe épico y extremo como el de 6:43, no le faltarían bolos jamás en la vida.

Una sesión de gimnasio según Playboy

Año nuevo, vida nueva. O eso dice la gente. Los propósitos para el siguiente año se van acumulando en listas que acabarán en la basura antes de acabar el mes de enero. Dejar de fumar, sacarse el carnet de conducir, leer más libros, encontrar novia… y uno que se repite desde que la humanidad probó la bipedestación hace miles de años: apuntarse al gimnasio. Paradójicamente, la más repetida es también a la que menos voluntad le echamos, y por eso Playboy intenta animarnos a tomarnos en serio el cultivo del cuerpo de la mejor forma: con esta breve y rítmica sesión de ejercicio junto a Jamie Graham (muñequera lila) y Jordan Monroe (euh… nada).

Susana Spears: del porno al culturismo

Hasta hace cuatro días el nombre de Susana Spears se asociaba generalmente a la fotografía erótica y al porno lésbico más selecto de la República Checa. Quizás te suene como Orsolya, Nadia, Zeeky o Mercedes pero seguro que nunca se te habría pasado por la cabeza verla en Youtube, con 10 kilos extra y un cuerpo espectacularmente definido, impartiendo cursos de musculación sin una polla de comparsa. Rocker nos puso en la pista en el foro y se preguntaba si la profesora de este vídeo realmente era la misma joven nacida en Praga el 29 de abril de 1982. En efecto, es la misma persona.

¿El mejor trabajo del mundo?.. posiblemente

La escenita podría parecer salida de uno de los grandes topicazos de los guiones del cine X como son las clases particulares de gimnasia, pero es tan real como la vida misma. Las incómodas posturitas que sufre el profesor en sus carnes tienen un precio, los 475 euros que parece haberse desembolsado la joven por este elitista curso de defensa personal. En fín, por si alguno aún creía que el mejor trabajo del mundo era el de iluminador del fotógrafo de Private… Gracias a Pooop