fotografia
Porno amateur artístico con Coiled-Up
Hace algunos días os obsequiábamos con un par de vídeos publicados por Coiled-Up Photography, una compañía fundada por una cachonda pareja de fotógrafos (chico y chica) muy dados a los juegos de cama y sobre todo a inmortalizarlos poniendo especial atención en que sus instantáneas gocen de cierta vistosidad estética. La otra vez eran dos vídeos fabulosos, pero hoy toca ver su verdadera especialidad: la fotografía estática. Aquí viene una selecta docena de ejemplos de que con talento, dominio técnico y mucho amor por lo que uno hace (y con quién lo hace) la distancia que separa el porno del arte quizá no puede eliminarse por completo pero sí acortarla asombrosamente.
Amor envasado
Otro de esos temas que el artista fotográfico casi se ve obligado a abordar en algún momento de su carrera: la prostitución del amor como sentimiento, el tratamiento materialista y cuasi comercial de la relación humana más profunda e íntima de todas. Ese es el camino que decidió tomar el fotógrado japonés apodado Photograhper Hal con este proyecto que bautizó muy adecuadamente como Fresh Love (“amor fresco”), una mirada impactante y muy bizarra a esta vertiente de lo humano en la que se muestra a parejas envueltas en plástico, envasadas al vacío. Por lo visto todos los modelos tuvieron que aguantar la respiración durante medio minuto para que Hal tomara las instantáneas.
Cuando el porno y el arte se rozan
Espléndidas las creaciones pertenecientes a Coiled-Up Photography, un proyecto en forma de blog fotográfico en el que una pareja de aficionados de la cámara y la iluminación muestran sus pequeñas ocurrencias sexuales y sus diabluras más íntimas de un modo tan profesional, cuidado y creativo comparado con el resto de filmaciones de factura amateur que muy poco le falta para trascender lo puramente porno e invadir el territorio del arte. Desde luego a nivel estético no se puede negar su expresividad, aunque sus anónimos creadores no se detienen ahí: también se ofrecen a retocar las fotos privadas que les evíen los lectores para transformarlas en algo más evocador. Unos artistas, con todas las letras.
Las barbies lascivas de Alex Kliszynski Sandwell
El tema de la explotación de la mujer y su imagen a menudo hipersexualizada en busca del atractivo comercial es un gigantesco tótem al que los artistas (sobre todo los fotógrafos) parecen arrodillarse y rendir culto sin el más mínimo rubor. Y lo más curioso: muchos de ellos recurren a la figura de las muñecas para plasmar una metáfora algo fofa. El norteamericano Alex Kliszynski Sandwell pertenece a este rebaño de visionarios cortados por el mismo patrón, pero al menos no se puede negar que el trabajo que expone en su portafolio no resulte impactante, grotesco y fascinante. Al fin y a la postre, de eso se trata, ¿no?
Cosplay sobre la piel
El fotógrafo sueco-norteamericano Jesper Haynes es uno de esos artistas de culo inquieto que, además de hacerse un nombre trabajando para marcas comerciales de moda como Diesel Jeans, L’Oreal, Muzina, Nike, o Ralph Lauren también se pasa la vida intentando exponer sus proyectos más vinculados a la inspiración, algo que a menudo le obliga a saltar océanos para acudir a museos donde se exhiben sus obras en Estocolmo, Nueva York, Bangkok y Tokio. En esta última ciudad debió de ser donde tomó estas instantáneas en las que el artista japonés Koi une el concepto de cosplay (disfrazarse de personaje de manga, anime o videojuego) al del bodypainting en el cuerpo de Aida Makoto.
Así se hizo el último calendario de Pirelli
En ocasiones el making of de una producción puede ser más importante que la propia producción, o por lo menos darnos una impresión más amplia, más si el resultado final son un conjunto de doce fotos. Este es el caso del calendario que cada año Pirelli nos presenta de la mano de un prestigio fotógrafo y un puñado de modelos desnudas. Equipado con poco más que una cámara y un trípode, el italiano Mario Sorrenti nos muestra los entresijos de una producción de fotografía erótica con un impresionante elenco: Milla Jovovich, Isabeli Fontana, Joan Smal, Rinko Kikuchi, Lara Stonebeing, Guinevere Van Seenus, Edita Vilkeviciute, Malgosia, Saskia de Brauw y Kate Moss.
Tuulitastic, una carta de amor fotográfica
Descubro gracias a Fleshbot un libro que no es nuevo (la primera edición se publicó en diciembre de 2006) pero que yo desconocía. Se titula Tuulitastic, y es una recopilación de instantáneas que el fotógrafo y cineasta británico John Rankin Waddell le dedicó a Tuuli Shipster, una modelo finlandesa que se convirtió en su musa absoluta desde la primera vez que la vio. El propio Rankin (que ha fotografiado a estrellas de cine y supermodelos) la describe como «uno de esos extraños seres humanos que se pueden calificar de físicamente perfectos» y una mujer «de radiante personalidad con un sentido del humor del todo contagioso». La cosa debía de ir muy en serio: ahora es su mujer.
Miss Tahití a 1.000 fotogramas por segundo
Ya sé lo que me vais a decir: hay modelos infinitamente más bellas que esta Miss, incluso chicas de a pie en cualquier calle del mundo, pero pocas veces tenemos la oportunidad de apreciar una composición tan deslumbrante como este vídeo grabado a 1.000 fotogramas por segundo con una cámara Phantom HD Gold por las playas de Tahití que recoge a cámara superlenta detalles como el agua de un coco cayendo sobre los pechos de la joven, las olas tragándose poco a poco su cuerpo o el hipnótico movimiento de su melena mojada en un atardecer tropical. Ahora bien: quizá con una delantera natural esta creación de Chris Bryan habría quedado mucho mejor.
Succubus, la distorsión de los cuerpos
«Uno de los primeros trucos que aprendí en fotografía fue el de la doble exposición, mostrando una parte de la imagen y luego la otra. Me gustaba. Años después decidí resucitar esta técnica y pensé en utilizarla en cuerpos humanos. Así que mi primera prueba fue fotografíar una mitad de una mujer desnuda, darle la vuelta, y fotografiar la otra. Funcionó bastante bien, así que decidí explorar ese camino. Poco después recibí el encargo de hacer una foto para una historia de terror en una revista, y se me ocurrió crear la imagen de un torso con cuatro piernas. La mostré y alguien dijo que más que una pesadilla le parecía una fantasía.» —Alva Bernardine
CULO, el libro
Si todavía no sabéis qué regalar esta Navidad (id dándole vueltas porque queda un mes infernal), permitidnos una sugerencia: la camiseta de Orgasmatrix. Y ahora permitidnos otra: un nuevo libro fotográfico (248 páginas a todo color; sablazo importante) que lleva por título CULO. El trabajo pertenece al fotógrafo italiano de moda Raphael Mazzuco, y se autodefine como un tributo a una de las partes más celebradas de la morfología femenina y una apología del cánon estético con unas posaderas dignas, y no las deprimentes planicies de las modelos andróginas que suelen arrastrarse por las pasarelas de moda. Incluye culos famosos como los de Lady Gaga o Nicole Scherzinger y otros desconocidos pero del todo hipnóticos.
Mouse y el coño-cañón
«Conocí a Mouse en las semifinales del concurso de Stripper del Año que organizaba Sex Maniacs Ball en 2001. Estaba en el escenario embadurnándose en yogur de gresa y sacándose una cadena fresas de su coño. Luego confesó que lo difícil era sacarse después las pepitas de las fresas. Como dato extra: las fresas son el único fruto con las semillas por fuera. Como me encanta fotografías lo inusual, esto parecía hecho para mí, así que le pregunté si podíamos hacer algunas fotos. En nuestra primera sesión Mouse dijo que podía disparar bolas de ping pong con el coño, y a mí me pareció genial, así que eso fue lo que fotografiamos. Lo del yogur vino después.»
Paz de la Huerta por Terry Richardson
Como comentó acertadamente Douglas Aarniokoski, director de Nurse 3D, la aparición de Paz de la Huerta en una película sin el desnudo integral produciría una sensación de timo para el espectador. La misma sensación que podría causar una sesión de fotos eróticas de Terry Richardson sin mostrar ni el vello púbico de una hermosa modelo. Dicho esto, imagínate el resultado de la visita de Paz por el estudio del fotógrafo neoyorkino… Si como dicen, el bueno de Terry solo es capaz, además de hacer fotos con una Yashica T4 y luz natural, de follarse a cada una de las modelos que retrata, habrá quedado más que satisfecho después de esta sesión.













