Así preparó Missy Martinez su primer anal

¿Os sorprendió que en su debut anal Missy Martinez albergara rectalmente el rabo de James Deen como quien se come una gominola? No debería: recordad que cuando hablamos de “primer anal” en el argot porno nos referimos a la primera escena de sexo anal filmada, porque es imposible conocer la historia completa del ojete en cuestión. Hoy, eso sí, tenemos una excepción: hace pocas semanas la cerda de Missy se encontraba con la experta el cosas del culo Phoenix Marie, quien se encargaba de ensanchar el camino en un lésbico la mar de vicioso.

La dulce Megan Salinas llama a la puerta

Descubro recientemente a una de esas señoritas de físico deslumbrante a la que convendría ir vigilando por si se desmadra del todo, que al fin y al cabo es lo que nos gusta. Se hace llamar Megan Salinas y nació en algún lugar de Texas hace solo 19 primaveras, pero es evidente a la luz de sus facciones que su origen no está allí. Se considera latina, tal como reza en su Twitter, pero no dice de dónde vienen sus genes. De momento se ha limitado a posados masturbatorios y lésbicos suaves como el que veréis hoy con Tanya Tate y la chica no puede estar más buena. Veremos si se atreve con los rabos.

Un lésbico salival con Veruca y Skin Diamond

Acostumbrados al máximo exponente de la perfección lésbica encarnado en la dios Malena Morgan, a veces con sus escenas apasionadas peor al mismo tiempo inmaculadas perdemos un poco la perspectiva y nos olvidamos de que el sexo entre damas también puede ser marrano, desquiciado y muy baboso. De hecho, decía Woody Allen que el sexo solo es sucio cuando se hace bien. Así que hoy vamos a disfrutar de una demostración fehaciente y tórrida de que el cineasta judío tenía razón esta vez. En la vertiente más explícita de KissMe Girl, la pseudogótica Veruca James y la deliciosamente chocolateada Skin Diamond se comían todo lo comible con una fruición desesperada, casi nerviosa.

Una triple dosis de perfección lésbica

Como es verdad que en Orgasmatrix no tiramos mucho de sexo lésbico, hoy vamos a hacer un poquito especial: seremos testigos de la prodigiosa química entre las dos mejores pornstars del porno femenino —dejamos el tercer puesto a Molly Cavalli—: la imprescindible Malena Morgan y la ambiciosa Dani Daniels. Ambas reinas del cunilingus han coincidido varias veces, pero verlas a solas es algo un poco menos habitual, así que hoy lo vamos a disfrutar por partida triple. Empezamos el itinerario con algo de softcore bien salivado en su encuentro en KissME Girl, seguimos con un poco de glamcore para Sexart y culminamos con su último polvazo en Reality Kings en un crescendo descomunal.

Lo prometido es deuda: el porno de Eva Lovia

Hasta que alguien no me lo recordó el otro día en un exigente (y con razón) comentario, se me había ido de la cabeza completamente la promesa que os hice en su día. Hoy voy a cumplir con ello. Recordad primero la sonrisa resplandeciente, la piel morenas y el cuerpo precioso de la amiga Eva Lovia que disfrutamos hace poco en una de sus mañanas de estiramientos premasturbatorios. ¿Ya? Vale, pues ahora os dejo una ristra de escenas que vienen a resumir una carrera pornográfica discreta a voluntad. Empezamos con el solo completo de las fotos del otro día y terminamos con algo de lésbico. Que pruebe rabo, por ahora, no parece probable.

Malena y Celeste: pasión y squirting

Algo rematadamente mal debieron de hacer en Xxx Proposal, una antigua web de cástings porno perteneciente a Reality Kings, para que aquella escena debut fuese la primera y la última en la que Celeste Star se dejaba penetrar por la polla de un hombre. Han pasado la friolera de nueve años desde entonces y la carrera de Celeste ha seguido adelante con regularidad y una constante: solo hace lésbicos. Los hace excepcionalmente bien, como comprobaréis con esta escena en la que se muestra capaz de rayar a la misma altura que una experta como Malena Morgan, pero nunca sabremos si con otro tipo de arranque ahora quizá sería una estupenda devoradora de rabos.

Contratar a una diosa, pagar por Jenni Lee

Jenni Lee es un espécimen único en la industria del porno actual, el paradigma de un tipo de pornstar que nunca existió. Es difícil encontrar mujeres de una belleza tan indiscutible que aúnen profesionalidad y una elegancia asombrosa a la hora de hacer algo tan primario como follarse a otras personas. A sus 31 años Jenni conserva un físico esbelto y bien esculpido que podría ser la envidia de cualquier adolescente, pero es en la forma de moverse donde amartilla el revólver y dispara hacia la excelencia. Hoy, eso sí, le hemos encontrado un defecto. Uno gracioso y adorable: si os fijáis en el final de su espalda, tiene un poco de rabito.

Eloa Lombard, justicia a un cuerpazo francés

A veces, por mucho que uno abogue por la diversidad y por dar cabida a todas las mujeres del porno que merecen vuestra atención, erramos el tiro y nos pasamos de largo con algunas, perdiéndonos un manjar delicioso e injustamente ignorado. En este caso han sido necesarios dos toques de atención en los comentarios, pero al final os hemos hecho caso: aquí tenéis a Eloa Lombard, una francesita de 30 años que lleva casi un lustro en asuntos pornográficos, que no le hace ascos a nada y que, quizá no sea una belleza pero posee unas medidas de infarto. Para compensar su ausencia, os regalamos nada menos que cuatro escenas de su cosecha particular.

Malena Morgan se folla a su doble checa

Quizá el parecido físico entre Malena Morgan y la checa Eufrat no alcance el nivel de lo razonable, pero desde luego está ahí y va más allá de una cara bonita. Ambas se dedican en exclusividad al porno lésbico, las dos son de una belleza natural devastadora con ese “algo más” en la mirada y a las dos les encanta su trabajo a juzgar por la pasión que le echan a la hora de sorber el coño de sus compañeras de escena. Por eso vale la pena viajar atrás en el tiempo un año y medio para rescatar un enfrentamiento entre iguales como este polvazo lésbico, un tórrido toma y daca entre diosas.

Plaga de conejos en el País de las Maravillas

En la pequeña obsesión de Brazzers por cargarse cualquier atisbo de decencia en el folklore americano y los cuentos infantiles, el mes pasado lanzó un par de orgías en las que la parodia de Alicia en el País de las Maravillas se convertía en un exuberante amasijo de cuerpos tatuados y sudorosos dándose lengüetazos en un sindios de sexo y fetichismo. La primera parte era un calentamiento lésbico entre Gia DiMarco, Bonnie Rotten, Christy Mack y el único ser de luz y bondad del reparto, Lexi Belle. Pero en la segunda parte la cosa se les iba de las manos cuando James Deen irrumpía en escena para perforar a todo que respirase.

Dani Daniels navega su culo por el Adriático

Con un cuerpo que parece esculpido por los dioses, Dani Daniels se alzó durante sus primeros meses en el porno como una de las más grandes del subgénero lésbico rivalizando con Molly Cavalli y Malena Morgan. Tras alzarse con el trofeo AVN a la mejor escena lésbica, Dani tomó la senda del porno hetero estrenando película propia y follándose con el Rey Midas de la industria, Manuel Ferrara. Ahora sigue acumulando buen hacer en su filmografía, esta vez montándoselo con Mike Adriano para Church Of Bootyism #3, posiblemente con la vista en una futura e hipotética puesta de largo anal que la certifique como candidata a reinar en el firmamento porno.

Malena Morgan y Lily Carter meriendan coño

No es tan fácil encontrar actrices que se desenvuelvan en el porno lésbico con la misma implicación con la que se dejan ensartar por un rabo. Incluso en el submundo de las pornstars exclusivamente lésbicas hay multitud de damiselas que hacen su trabajo con algo de desidia. El ejemplo es Molly Cavalli, una diosa hecha a medida que nunca parece entregarse del todo. Al otro extremo está Malena Morgan, un zorrón atrapado en el cuerpo de una supermodelo que sorbe coños como si le fuera la vida en ello, hoy enfrentada a Lily Carter, una mujer que lo hace todo con la misma agresividad y fiereza. En medio, una eclipsadísima Alyssa Reece.