El website Culioneros, inspirado obviamente en el savoir faire de Bangbros, se va haciendo poco a poco un hueco considerable en el catálogo masturbatorio de los pornófilos de todo el mundo. La atracción por las latinas ha dejado de ser algo especializado, en parte porque cada vez participan mujeres que responden a unos cánones de belleza universales y no locales. Es el caso de Katherine Oliveros, una animadora del equipo de fútbol Junior de Barranquilla, que juega en la primera división colombiana, demuestra en esta escena que los ojazos azules no son exclusiva de las rubias y que su talento para moverse sobre un rabo traspasa cualquier frontera. Muchas gracias a rellenador.
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Franceska Jaimes y su ano privilegiado
Disfrutemos de otro de aquellos lésbicos hardcore, de los que hablábamos hace unas semanas, dejando de lado esa suavidad manifiesta en la mayoría de ese tipo de escenas. Hoy no hay sesión vejatoria pero sí que encontramos en este espectacular polvazo entre Franceska Jaimes y la tremebunda Sandy Fantasy (una húngara de 36 años que lleva 14 en la industria parece que haya hecho un pacto con el Diablo a juzgar por lo bien que se conserva) un lucimiento de las habilidades anales de la colombiana que, además de marearnos con su trabajado cuerpazo, despliega su técnica de eyaculación anal tras, me imagino, recibir un enema de leche. Fijaos en la potencia del chorro. ¡Increíble!
Samy, otra preciosidad llegada de Colombia
Descubro en un vídeo del prometedor website especializado en porno latino Culioneros a una señorita de arrebatadora belleza. Se hace llamar Samy y viene de esa cantera de diamantes que es Colombia (la República Checa de Sudamérica en términos pornográficos). Quizá no cumpla los contundentes estándares anatómicos de las más despampanantes colombianas, pero desde luego no se le puede negar un rostro que roza la perfección y una dulzura fuera de toda discusión. Además, un poco de porno en español con marcado acento latino es algo que nos viene bien después de sufrir el terrible inglés de Esperanza Gómez. Por cierto, si alguien conoce más datos de Samy, aquí nos tiene, ávidos de información.
Esperanza Gómez vs. Johnny Sins
Ya sabemos que Esperanza Gómez es una mujer prudente que se va guardando lo mejor de sí misma para irlo dosificando («en este negocio te quemas si lo das todo muy pronto», admitía). Mientras sus seguidores salivan cada vez que alguien les menciona la posibilidad de que la diosa colombiana de zambulla en el mundo anal, se puede seguir disfrutando de su trabajo que cada vez aparece con más profusión. El de hoy es un encontronazo que se produjo hace ya un par de meses pero que refleja los progresos de Esperanza en el porno yanqui y cómo hasta el gran Johnny Sins se pone a la cola con tal de clavársela.
Bomberos colombianos se pasan al porno duro
El señor Gonzalo Restrepo apenas llevaba tres días como comandante de la Estación de Bomberos en Puerto Colombia cuando alguien descubrió en Xvideos un vídeo porno grabado en las instalaciones del organismo que dirigía. Al parecer, fue otro dirigente el encargado de ceder las instalaciones para rodar la escena que verás tras estas líneas. La única intención de este buen hombre era la de utilizar el dinero para comprar el material necesario para un cuerpo sin recursos económicos: unas gorras y otros útiles por valor de 400.000 pesos colombianos (170€) Gracias a Julian por el envío de la noticia y los dos vídeos
Gracie Glam y Melanie Rios lo curan todo
Las últimas dos veces que hemos visto a Gracie Glam asomar por esta santa casa ha sido en circunstancias parecidas: primero un durísimo polvazo à la Nacho Vidal y después su estreno anal con el experto desflorador Manuel Ferrara. Por eso quizá sea buena idea volver a verla en su salsa, como dominadora de la situación junto a una cada vez más morbosa Melanie Rios —¡Colombia, qué país!— a la hora de darle una movidita sesión de terapia curativa al convaleciente Keiran Lee. Al final eso sí, el actor británico tira de casta y toma las riendas, poniendo a estos dos monumentos al sexo en el lugar que merecen: encima de su rabo.
Las increíbles gemelas Davalos
En Norteamérica la pareja de gemelas Karissa y Kristina Shannon tuvieron un considerable pico de popularidad cuando la primera se convirtió en novia oficial de Hugh Hefner, fundador y cabeza visible del emporio Playboy. Las dos imponentes rubias traían loco al pajero americano medio, pero lo que quizá no sabían algunos es que en Colombia hay algo mucho, mucho mejor. Probablemente muchos orgasmátricos ya las conozcan, pero no está de más descubrirlas a los no iniciados: Camila y Mariana Davalos son dos gemelas que se han hecho famosas por su perfección física y por posar en lencería dejando dolor testicular allá por donde desfilan juntas.
La única amante lésbica de Esperanza Gómez
La colombiana favorita de los orgasmátricos, una mujer de sexualidad hiperdesarrollada (solo hay que ver su imponente clítoris) y una ninfómana confesa, incapaz de disimular su pasión por las pollas, también ha tenido alguna que una incursión en el libidinoso pantano de lo lésbico. No es su medio natural, pero a modo de curiosidad documental puede que a sus seguidores os interese ver las única dos escenas chica/chica que ha grabado Esperanza Gómez desde que debutó en el porno. Ambas son con la michiganense de origen asiático ya retirada Kara Tai, y las dos para la productora de Justin Slayer. Ya os digo: no es la salsa de Espe, y eso se nota.
Clase de español con Esperanza Gómez
¿Sabéis aquello de que el alumno supere al maestro? Pues en esta escena de hoy ocurre algo similar aunque, claro, en clave porno. La descomunal Esperanza Gomez encarna a una nueva rica, una colombiana que ha cazado a un tipo con pasta y ahora vive la gran vida en territorio yanqui, así que uno de los pocos esfuerzos que debe hacer para integrarse es aprender inglés, y por eso su marido contrata al joven Bill Bailey, reconocido experto en filología anglosajona y shakespearano empedernido. Ambos se han quedado solos y el talante generoso y culturalmente inquieto de Esperanza ha salido a relucir, empujándole a enseñar a su profesor un poco de español… y otras cosas.
Turismo por Barcelona con Franceska Jaimes
Pareciera que ya conocemos a la viciosa colombiana Franceska Jaimes de toda la vida, pero está claro que esta ninfómana vocacional amante del artificio y el bisturí aún tiene mucho que decir en esto del porno. Hoy, por ejemplo, toca una hora y cuarto de paseo humillatorio con pequeñas dosis de sexo anal y fisting, por las soleadas calles del casco antiguo de Barcelona. Seguro que más de un pobre desinformado se creía que estaba viendo una performance experimental. Más tarde, al caer la noche, continua la caminata por la ciudad condal al paso que marcan James Deen y Donna Dolore por las callejuelas del Raval hasta llegar a un bar donde culmina una día muy duro.
Siempre quedará Esperanza
En algunas de las entrevistas a las que Esperanza Gomez ha sido sometida desde que el porno yanqui empezó a encumbrarla ha declarado sin reparos que a ella lo que le gustan son los penes grandes (largos, concretamente) y que no le importa si el físico de un hombre es poco atractivo mientras su palito del amor tenga un tamaño respetable. Quizá sea esa una de las razones por las que esta colombiana que nos trae locos parece pasárselo tan bien con un feo indiscutible como Mark Wood. Y es que aunque en esta escena haga de prostituta de lujo, está claro que con Esperanza estamos ante una felactriz vocacional amante de su trabajo.
Devoción por Franceska
Creo que no digo ninguna barbaridad si afirmo que las últimas intervenciones de Franceska Jaimes os han dejado a la mayoría muy satisfechos. Y lo cierto es que, por mucho que se repita el tópico del masaje y por mucho que ya hayamos visitado las interioridades de esta diosa del sexo el viernes pasado, uno no puede negarse ante su último trabajo, una reciente escena para PornPros en la que vemos como su compañero Johnny Castle amasa con dedicación sus voluptuosas formas hasta que el volcán colombiano entra en erupción y pone fin a las caricias para pasar a los roces. El resultado, todo un gran espectáculo para lo sentidos.
