«Es una de las mujeres más guapas que he visto». La afirmación de uno de nuestros comentaristas era firme y categórica, y no se refería solamente al porno, sino al género femenino en términos absolutos. No es de extrañas: esta menuda morenita checa de preciosos ojos azules le robaría el corazón a cualquiera y si no me creéis fijaos en la primera escena de las dos que os traigo hoy, son solo diez minutos entre contoneo y mamada pero suficiente como para muchos ya no lleguéis a tiempo a la segunda escena. Kari Sweet es mucha Kari Sweet y esa mirada mientras efectúa su magia es algo fuera de lo normal.
checas
Doble ración del porno refinado de Orgasms
En Orgasms.xxx lo tienen muy claro desde el primer día; aunar el porno aterciopelado de X-Art (y la impresionante labor de recaptar lo mejorcito del modeleo de la República Checa y Hungría) con las prácticas habituales del porno tradicional en cada una de sus escenas. Según reza la decripción de su web “el sexo es algo hermoso y nos esforzaremos por crear algo único y apasionado, capturando sentimientos reales y la verdadera intimidad de la pareja”. Hoy os traigo una doble ración de este porno refinado, dos escenas que apenas duran 20 minutos y que alguien ha titulado “el sexo de una hermosa chica y su hombre” y “prometo mi hermana nunca se enterará”.
El debut de Connie Carter tuvo sexo anal
La conocimos en una sesión doble a solas en la que esta diosa checa demostraba que posee uno de los cuerpos más perfecto del porno europeo, y luego por fin la veíamos montar un rabo en dos escenas que compartían el aire refinado de X-Art y Orgasms.xxx. Hoy vamos a remontarnos algo más de cuatro años en su trayectoria, justo cuando empezaba a trabajar para Nubiles con su novio, con un debut del mismo tono intimista pero con un factor clave: había sexo anal. Eso sí: el gran talón de Aquiles de Connie Carter es que solo graba escenas chico/chica con su novio Aaron. Y el talento, por desgracia, no lo tienen en común.
El follaje no tiene edad para Abigaile Johnson
Una aspirante a pornstar que haya nacido en Europa debe estar preparada para cualquier situación porque, por alguna razón, en el viejo continente somos algo más pervertidos en el consumo de porno que en territorio yanqui. Buena prueba de ello es como a la perfecta checa (valga la redundancia) Abigaile Johnson, tan guapa como siempre o incluso más con el cabello oscuro, se ve aquí la tesitura de zumbarse a un señor que perfectamente podría ser su abuelo. Es evidente por su cara que no está lo que se diría loca por él, pero también hay que reconocerle al abuelo un decente trabajo en el arte de follársela, una vez puestos en faena.
Gang Bang en un instituto ruso (o checo)
“Las relaciones sexuales entre estudiantes en los institutos rusos están estrictamente prohibidas y solo las chicas malas se aventuran a meterse un consolador por el culo o invitar a sus apuestos profesores a participar en un Gang-Bang”. Con este argumento se presenta Russian Institute: Lesson 13: Gang Bang, la enésima película dedicada a estudiantes rusas y a centros especializados en relaciones humanas que se supone existen solo en Rusia. Ya adelanto que la orgía está muy bien y que la belleza de sus protagonistas nos traslada a la Europa Oriental, aunque curiosamente no a Rusia, ya que todas ellas (Carla Cox, Jenna Lovely, Nataly, Rihanna Samuel y Malisa Moire) provienen de la República Checa.
Volvemos a Marry Queen, el ángel “analista”
Desde la última vez que Viru nos la trajo, esta preciosidad checa parece haber perdido la “pista de aterrizaje” decantándose más por un “chocho pelao” de cajón. Personalmente prefiero que haya como mínimo unos vestigios de pelambrera, pero al menos este depilado casi total nos permite contemplar sin obstáculos el que para muchos es el coño más bonito del porno actual. Un coño de muñeca, un coño casi anormal. El caso es que ya sabemos que a Marry Queen le gusta que su novio, que la acompaña en todas sus escenas, explore también otros abismos algo más privados si cabe y parece que al final con esta moza el anal está siempre garantizado.
X-Art y la ambición rubia
La última vez que hablé de Abby prácticamente os traduje la historia que X-Art colgó junto a la escena en cuestión, una milonga sobre niñas ricas de la alta sociedad inglesa sin pies ni cabeza. Afortunadamente, nuestros siempre hábiles lectores pornófilos me sacaron del error: en realidad se trataba de Abigaile Johnson, una monada checa de ojos azules que lleva ya casi dos años morando por el porno. Hoy la rescatamos en un trío para la edulcorada productora junto con otra rubia guapísima (y también checa, faltaría más) llamada Carla Cox que, esta sí, hace cosa de un lustro que se deja empalar ante la cámara. Y con ellas, un calvo con suerte.
Little Caprice y el porno anal más delicado
La escena que vais a ver a continuación fue publicada en X-Art muy poco después de que se confirmara la recuperación de Little Caprice de sus severos problemas renales, aunque lo más probable es que llevase filmada desde poco antes de su crisis. En ella, la jovencita checa más querida por los orgasmátricos (con permiso de otros cientos de miles de monumentos nacidos en aquel país) ejecutaba un anal de una forma a la que no estamos todavía habituados, con la suavidad edulcorada que caracteriza todo el catálogo de esta productora. Aunque tras haberla visto gritar de dolor bajo la batuta de Pierre Woodman, esto parece un paseíto por el campo.
Brutal póker de checas
Increíble. Personalmente me considero bastante fan de este tipo de escenas en las que sus productores deciden agrupar señoritas de determinado país o etnia y montar una sinfonía pornográfica de locuras. La última fue aquel gangbang inverso asiamericano que no tenía desperdicio, pero lo de hoy es mucho mejor. A finales de 2009 Mofos publicaba este escenón de corte eminentemente europeo en el que cuatro parejas celebraban una boda íntima… muy íntima. Mucho ojito a la alineación titular: Tarra White (de negro), Christina Jolie (de blanco), Mia Leone (de azul) y Cindy Dollar (con medias negras). Cuatro representantes de La Masía checa con un tiki-taka pornográfico a la altura de las más grandes.
Kari Sweet hace honor a su edulcorado apellido
Adivinad de dónde es esta preciosidad morena de ojos verdes. Exacto, lo habéis adivinado: de la gloriosa y celestial República Checa, fábrica de diosas y cantera de superputas. Poco, muy poco se sabe de Kari Sweet aparte de su nacionalidad y que, aunque empezó en el porno en 2010 y siguió la poco habitual trayectoria de dar el salto directo al circuito americano, ha protagonizado escasas escenas, muchas de ellas de índole lésbica. Por eso vale mucho la pena aprovechar esta escena que Mofos publicó hace una semana en la que vemos a una Kari muy a gusto en el clásico papel de muchacha facilona y buena predisposición.
X-Art: Leila y Anneli se reparten el botín
Una muestra más de la pretendida elegancia y riguroso refinamiento de X-Art se puede comprobar, no solo en la idiosincrasia técnica e interpretativa de sus producciones, sino también en su lenguaje: donde la mayoría de páginas porno usarían la palabra threesome (trío), ellos dicen menage a trois. Son formas de tratar de distinta forma algo exactamente igual: dos jovencitas travisesas, Leila y la advenediza Anneli, se presentan en la alcoba del Sr. X, que duerme plácido, para joderle la siesta y compensárselo brindándole una pasional tarde de sexo delicado y vaporoso con dos preciosidades. Desde luego, si el paraíso de los mártires musulmanes se parece a esto, no me extraña que se inmolen.
La checa Katka levita entre dos pollas
Está claro que a la checa Katka le gustan los tríos. Este es ya el segundo que realiza para X-Art, que como sabéis es una de nuestras productoras favoritas por el cuidado y elegancia de sus escenas. Eso sí: ahora la escena cuenta con dos chicos, en lugar de llamar a una amiga. Un señor polvo para gourmets con una chica guapísima que nos dice más que muchas siliconadas llegadas de América. Eso sí: lo de besar a la diosa cuando tu compañero acaba de sacar el rabo de la boca a mí me da cosilla. Para que luego digan que el trabajo de actor porno es algo sencillo y siempre exento de problemas. Es, sin duda, un trabajo con muchos sacrificios.
