El arte pornográfico de John Currin

Siempre nos gusta explorar el lado más artístico de lo erótico, pero cuando buceamos en el lado más erótico del arte siempre aparecen opiniones muy radicales afirmando que “eso ni es arte ni es nada” y demás chorradas desconcertantes. Supongo que va con el vanguardismo. El caso de hoy no admite reticencias: John Currin es un consagradísimo pintor norteamericano (tanto que la semana pasada se vendió un cuadro suyo, una vieja en tetas titulado Bea Arthur Naked, por 1,9 millones de dólares) cuya obra se centra en la crítica social por la vía del erotismo hiperbólico.

Una tarde con las amigas de Giovanni Lipari

Recién concluida la fase inicial de Death of Youth, el fotógrafo norteamericano Giovanni Lipari no ha sido capaz de detenerse ahí y sigue publicando muy a menudo imágenes que va tomando en sus sesiones fotográficas. Con la apariencia improvisada parecida a la obra de Terry Richardson, Giovanni se limita a pasar las horas con sus modelos llevando a cuestas su equipo de cámaras de 35 mm. y su Instax para las Polaroid. Con una selección de señoritas entre lo voluptuoso y lo andrógino, el resultado de su última tarde entre amigas es sugerente de un erotismo sencillo.

Milo Moiré y la nudista que va a trabajar

«Con un expresivo acto aleatorio de arte conceptual, Milo Moiré es capaz de usar la piel humana como armadura en una irónica inversión de funciones. La desnudez es radical y se convierte en el escudo contra los estereotipos y convierte al artista, paradójicamente, en invisible. (…) La gente acude al trabajo cada día en el tren, es temprano y despliegan su guion de automatismos mecánicos: subir al vagón, validar el billete, buscar asiento… Pero esta vez esa rutina se rompe por la aparición de un cuerpo desnudo. ¿Y qué sucede? Sorprendentemente, no mucho.»

Guitarra + AK47 = GuitarrAK47

Me imagino la cara del amiguete Jimmy DiResta cuando se le acercó su cliente habitual y amigo Wyclef Jean y le pidió textualmente una guitarra eléctrica con la forma de un rifle automático Automatic Kalashnikov 47, un clásico del armamento paramilitar. El pobre hombre debió de quedarse patidifuso, pero los grandes artesanos como él se crecen ante las adversidades, y tal como muestra el vídeo acelerado de su manufactura detallada pieza por pieza, el trabajo valió la pena y el resultado es de los que dejan a la gente con la boca abierta. Si encima el gatillo hace el trémolo y el cargador tiene cuerdas complementarias, ya se te va la puta cabeza.

Pequeñas humillaciones con EMS

Nos encanta Dave Naz y nos fascina el trabajo que hace, en los último meses dedicado casi en exclusiva al arte del bondage y las cuerdas. Las últimas veces le hemos nos ha deleitado con gratos descubrimientos como Bambi Wolfe, que cumplió su palabra y poco después de posar debutó en el porno, o la forma de doblegar con pretextos artísticos a pornstars como Brooklyn Lee o Casey Calvert. Él hace las fotos y el productor Eric Minh Swenson, a.k.a. EMS, filma las sesiones, así que hoy vamos a ver algo de su trabajo con fotógrafos como el propio Naz, Ed Fox o Victor Lightworship.

Expresionismo erótico con Marc Blackie

Creo que es la tercera vez que acudimos a la obra de este artista londinense, pero es que lo cierto es su obra nos tiene anonadados. Tanto en fotografía como en vídeo, y también a la hora de elegir modelos y desarrollar un concepto extrañamente erótico, el fotógrafo ha demostrado siempre una solidez y un talento insólitos para alguien que dice ser totalmente autodidacta y que descubrió su vena voyeur por casualidad. Se define como un pequeño ser anhedónico que, influenciado por gente como Hans Bellmer, Koji Wakamatsu, Georges Bataille y Richard Kern ha conseguido arraigar un estilo propio basado en un erotismo enfermizo y sombrío, pariente cercano de la pornografía más sórdida.

Natalie White contra las hordas preocupadas

Natalie White fue descubierta a los 17 años por el fotógrafo Peter Beard, y desde entonces no ha dejado de posar para varios artistas. Desde Noel Arikian, Joseph Arthur, Eneas Capalbo o Will Cotton hasta Michael DiDonna, Michael Dweck, Andrew Einhorn o Spencer Tunick y muchos otros, incluida la propia Natalie. El caso es que aprovechando su prolífica actividad, hace poco inauguró en la Rox Gallery de Nueva York la exposición Who Shot Natalie White?, que reúne gran parte de sus fotografías. ¿El problema? Que en el escaparate hay imágenes de ella misma en pelota picada, en una de ellas tocándose el coño, y a los vecinos no les ha hecho ninguna gracia.

En la intimidad de los superhéroes del cómic

Grégoire Guillemin es un artista digital francés que dice autoproclamarse “jugador de gráficos ecléctico”, pero dejando de lado absurdas catalogaciones y etiquetajes, la verdad es que su trabajo esconde alguna perlas a nivel conceptual la mar de disfrutables. Con Secret Hero Life, por ejemplo, hace lo que tantos otros —parodiar y reinterpretar al superhéroe como icono pop— pero desde una perspectiva tan inteligente como sutil: dejar ver que quizá los superhéroes, seres idealizados, dioses modernos, no estén tan lejos de las experiencias más cotidianas y poco elegantes de la humanidad. Se ha colado Blancanieves en la colección de ilustraciones, pero lo cierto es que verla fumándose un pitillo encaja de maravilla en la idea.

El arte de Pasha 183, el malogrado Banksy ruso

Todos conocéis a Banksy, ¿verdad? El anónimo artista callejero de las plantillas y la feroz crítica social que coronó la cima de su propia popularidad con el documental Exit Through the Gift Shop. Pues tenía un colega artista que venía a ser su equivalente en la lejana Rusia, un tipo que se hacía llamar Pasha 183 y que también había demostrado un talento especial para plasmar sus dibujos e ideas en las zonas urbanas de Moscú durante más de catorce años. Desafortunadamente, ayer se supo que el joven de solo 28 años ha fallecido. No se sabe más detalles de su muerte, pero nosotros nos quedamos con lo que hizo en vida: auténticas maravillas.

De almejas y lenguas

E.V. Day es una multifacética artista neoyorkina, performancer y escultora, que explora temas como la sexualidad o el humor. Normalmente se subraya su nombre cuando se habla de técnicas de suspensión que desafían a la física y que ella misma ha desarrollado en su trabajo, que ella cataloga como «pintura abstracta futurista en tres dimensiones». Por aquí ya vimos parte de su creación en una obra colaborativa con la loquísima Kembra Pfahler desfilando en pelotas por los jardines de Monet. El caso es que lo de hoy, aunque se titule Almejas y lenguas, que suena muy sugerente y erótico, es más bien una pesadilla a base de pedazos de mapaches, coyotes y bivalvos.

Michael Haussman y la gravedad de los cuerpos

El fotógrafo y cineasta Michael Haussman preparó recientemente una performance grabada bastante impactante en ejecución. La idea es explorar el efecto de la gravedad y el tiempo en el cuerpo humano filmando determinadas escenas. Quizá el más brutal sea el del primer sujeto, la mujer rubia que es joven mientras salta y envejece a medida que el efecto del salto disminuye y todo vuelve a su sitio actual. El hombre gordo que cambia totalmente de expresión, el niño en brazos de su padre al que la gravedad trata de robarle el cuerpo de su hijo, la firmeza y suavidad contra la celulitis de la gorda, la cara de la anciana casi derritiéndose…

Nikita Nomerz da vida a edificios en ruinas

«Pinto en las calles, en espacios públicos, pero no me considero un invasor de la ciudad o un destructor. Me posiciono como creador. Con mi arte callejero trato de rellenar la vacuidad urbana. Me inspira el mismo proceso de pintar, la ciudad, la gente, la música, el cine y el arte de otros artistas. Todo eso son cosas interesantes: promueven la creación de trabajos artísticos.» Con un inglés justito el ruso Nikita Nomerz presenta su propuesta en sociedad, pero es su obra la que explica mejor su misión: aprovechar edificios en ruinas y zonas decadentes para crear personajes y propiciar la sonrisa del espectador. El resultado, que recuerda al del artista francés OaKoAk, es encantador.