Esos documentales de naturaleza salvaje que emitían hace algunos años después de comer solo eran capaces de no provocar una somnolencia atroz cuando la cosa se ponía violenta y veíamos pobres gacelitas siendo devoradas por cocodrilos o hienas. La siguiente escena pudo terminar igual, con un gatito sirviendo de cena a una boa constrictor que ya lo tenía en su poder. Suerte tuvo de que el joven de las imágenes le echase un par de huevos y le salvase la vida segundos antes de morir aplastado y deglutido. Al menos por unas horas.
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Mundo jodido: bailando con 12.000 abejas
«En este vídeo yo, Sara Mapelli, salgo bailando con 12.000 abejas. Este es mi segundo baile con abejas y ya estoy planeando un tercero. Pienso en esta danza como en un dueto. Las abejas empujan mi cuerpo con sus poderosas alas hacia los lados, me resisto y luego me dejo llevar y mis movimientos fluyen con los suyos. Es una forma profunda de meditación y siento que la mente colmena me rodea, me sujeta, y expande mi cuerpo a nivel celular. Soy curandera, bailarina, artista, creadora de estructuras y apicultora. Como apicultora, mi socio y yo esperamos poder ayudar a las abejas del noroeste para que aprendan a soportar mejor un entorno cambiante.»
Una jaula antitiburones poco efectiva
Seguro que todos recordáis la escena de Tiburón en la que el biólogo Matt Hooper se sumerge en el interior de una sofisticada (para 1975) jaula antitiburones desde la que envenenar al escualo con una inyección letal. Recordaréis como el mítico súper bicharraco dobla los barrotes como si fuesen gominolas y mete la cabeza hasta la cocina, casi costándole la vida al acojonado buzo. Pues el jueves pasó algo parecido en aguas surafricanas: un gran tiburón blanco hace algo poco habitual en estas inmersiones turísticas: ignorar el cebo e irse directamente a por los bañistas a través de un hueco de la jaula. Suerte que tuvieron reflejos para agacharse cuando vieron acercase al pez.
Menswear Dog, un perro Shiba Inu como modelo
Los autores de Menswear Dog, los neoyorkinos Dave Fung y Yena Kim, han dado con una fórmula que sirve tanto de sátira como blog cómico con bastante viralidad. La idea de este Tumblr es muy sencilla: usar como modelo de ropa masculina a Menswear Dog, un perro Siba Inu de tres años y medio, que además tiene una percha y un porte la mar de competentes. El proyecto da como resultado algo que podría resumirse como The Startorialist, un famoso blog de moda extremadamente elitista y esnob, con un blog de mascotas cualquiera, que vendría a ser el otro extremo como blog, menos sofisticado y más “de provincias” que dirían los startorialistas.
El baile del poni
El tipo que enlazaba el siguiente vídeo lo tenía bien claro: “este es mi anuncio favorito del año.” Suena un poco a exageración teniendo en cuenta que solo estamos en marzo, pero una vez pinchado el enlace y visto el asunto creo que estoy bastante de acuerdo con su opinión: el spot es francamente cojonudo. La promoción creo que corresponde a un proveedor de internet móvil llamado Hutchinson Three, pero eso realmente es lo de menos porque lo que buscaban sus publicistas era sacar una pieza tan viral como surrealista y graciosa. Y vaya si lo han conseguido: en una semana bordean ya los tres millones y medio de reproducciones. Y subiendo.
Cuidadito con Bambi
Hay algo esperanzador y bello en los vídeos donde auténticos gilipollas reciben su merecido. Ya se montó bastante con aquel vídeo del chico gordito revelándose brutalmente contra un abusón en el colegio, y lo de hoy va por un camino parecido aunque no llega a aquel nivel de épica y justicia satisfactoria. Por la vestimenta el tipo del vídeo parece el estereotipo de paleto macho alfa de la América profunda que en esta ocasión no sé exactamente qué busca provocando a un ciervo (diría que una hembra), pero está claro que si la valla no llega a estar tan baja, se habría llevado la paliza de su vida. Y a puñetazo limpio.
Buscando príncipe desesperadamente
Alguno seguro que todavía se despierta a media noche, sollozando y entre sudores fríos, recordando aquel loquísimo videoclip de los Yellow Books en el que la gente se morreaba con su perro como si no hubiera un mañana. Era el horror, pero quizá lo de hoy lo supere por muy poquito si realmente el ejemplar que palpita y permanece impertérrito entre las manos de la chica es de verdad y está vivo y, ay, húmedo. El anuncio es de un servicio de citas online que juega con el clásico del sapo que se convierte en príncipe y lo literaliza hasta mucho, mucho más allá del buen gusto. Frescura u originalidad, eso sí, poca.
Los animales-humanos jodidos de Kate Clarke
Hace poco un conocido diputado sostuvo sin el menor rubor en el Congreso de los Diputados que «ni los toros ni el resto de los animales tienen dos derechos fundamentales: el de la libertad y el de la vida». Con dos cojones, claro que sí. El caso es que, ya puestos a escatimar derechos podríamos hablar también del derecho a una muerte digna y de un descanso respetable. Aquí la escultora Kate Clarke estaría bastante de acuerdo a juzgar por su grotesca obra que mezcla restos de animales muertos con materiales sintéticos para dar forma a una fauna con cara humana que es de lo más jodido e inquietante que hemos publicado últimamente.
Werner Freund, el auténtico hombre lobo
Decía Plauto que el hombre era un lobo para el hombre, pero poco podía imaginar el filósofo romano que un alemán convertiría la frase, dos mil y pico años después, en algo literal. Werner Freund es un antiguo paracaidista de 79 años cuya pasión es la zoología. En las últimas cuatro décadas Werner ha criado cerca de 70 lobos llegados de Siberia, Europa, Canadá, Mongolia y el Ártico, y no solamente los ha alimentado sino que ha llegado a integrarse en las seis manadas (29 animales) que aloja actualmente en su parque de 25 acres en Alemania occidental. El método lo evidencian las fotos que tomó recientemente Lisi Niesner: comportarse como otro macho alfa.
Veneno de serpiente, la heroína de Steve Ludwin
Steve Ludwin es hijo de un piloto de Pan Am y, dejando de lado que posee una tarjeta de crédito con la que puede viajar a cualquier lugar sin pagar, está claro que el poder adquisitivo de su familia debía de ser importante. Puede que aburrido de una vida tan fácil, Steve decidiera encaminar su destino hacia una muerte segura: desde adolescente se ha dedicado a coleccionar serpientes venenosas y a inyectarse diluido sus hemotoxinas, no tanto por diversión sino por desarrollar inmunidad y fortalecer sus defensas como hizo su ídolo, el serpentólogo Bill Haast. De momento no le va nada mal: ni un resfriado en nueve años. Atención: documental íntegramente en inglés.
El águila pedófilo
Por lo visto lleva varios días Internet dándole vueltas a este vídeo, y lo cierto es que no me extraña. Tal como muestran las imágenes, un aguilucho de considerable tamaño sobrevuela un parque y decide que para la hora de merendar es mejor pararse a recoger algo: un pobre niño sentado en el césped. Por suerte, el animal decide abandonar tan pesada carga cuando solo lo había levantado un metro del suelo. El vídeo, seguramente ya lo sabíais, ha sido confirmado como fake por parte de sus creadores, unos canadienses estudiantes de animación 3D que lo presentaron como trabajo académico. Esperemos que se llevaran una matrícula, porque el resultado no podría ser más creíble.
El leopardo y el babuino, una fábula en tu cara
Increíblemente interesante este pedacito de documental sobre naturaleza narrado por Jeremy Irons. Normalmente estas cosas son el mejor somnífero del mundo, pero de vez en cuando le dejan a uno con el culo torcidísimo al ver las conductas de algunos animales. Esta vez se trata un cachorro de leopardo hembra en una mañana de caza en la que mata a un babuino adulto. Al arrastrar la presa se da cuenta de que, sujeto a una pata, hay un pequeño bebé de babuino, su hijo. En lugar de romperle el cuello, el leopardo decide cuidar de él e incluso protegerlo de otros depredadores. Lamentablemente, el pequeño babuino murió de frío esa misma noche.
Hanoi y sus carnicerías
Hoy nos vamos a ir hasta Vietnam para conocer la exótica cultura gastronómica del país, y en concreto, una de sus célebres carnicerías. Muy lejos de Occidente y de la alta cocina, la de Vietnam es una de las gastronomías más ricas del mundo tanto por su tradición culinaria como por una variedad de productos que no se limita únicamente al arroz y la soja: puercoespines gigantes, ciervos, ratas, etcétera. Advierto que si aún no has desayunado o tu filosofía de vida se basa en un veganismo radical mejor pases de esta entrada. Repito lo dicho, el reportaje que sigue es tan desagradable como los platos más repugnantes del mundo que publicamos en su día. Tú decides.
Smack My Bitch Up en versión gatuna
Supongo que todos recordáis, o deberíais recordar, aquel famoso videoclip de The Prodigy que se hizo bastante popular a finales de los 90. Tengo entendido que en EE.UU. incluso hubo problemas con la letra de la canción, Smack My Bitch Up, que mencionaba en la misma frase “bofetada” y “zorra”, cosa que a las asociaciones feministas les hizo bien poca gracia. El vídeo llevaba la misma carga de mala leche: drogas, alcohol, violencia, sexo y vandalismo en primera persona, y por eso sufrió la censura de MTV. Ahora vamos a ver un homenaje a aquel rompedor trabajo de Jonas Åkerlund actualizado a los tiempos que corren, dominados en exclusiva por los gatitos de Internet. Brillante.
Pug Destroyer, carlinos y death metal
Los cachondos de la revista Animal lanzaban hace una semana una simpática parodia de la banda de grindcore y death metal Pig Destroyer (deberíais escucharles, por ejemplo aquí; a mí me los descubrieron hace poco y son realmente buenos) en la que varios perros carlinos (“pug” en inglés) ponían la voz a algunos temas de la banda, titulando al vídeo Pug Destroyer. El resultado era graciosísimo, pero lo mejor del asunto es que ahora los propios Pig Destroyer han visto tan brutal actuación y se han puesto en contacto con Animal con una idea brillante: venderán camisetas de Pug Destroyer y los beneficios irán a la asociación de Rescate de Carlinos de Florida.
Metalero borracho vs. gato estoico
Shaun Callaghan, líder y vocalista de la banda de death metal Give Zombies the Vote afincada en Boston, llega a su casa un poco borracho y se le ocurre la idea de grabarse cantándole una canción a su gato Bill Murray. El tema es Black Hole del disco Dominions, pero lo bueno es la cara de desconcierto del pobre felino y la paciencia con la que aguanta las tonterías de su dueño y sus hilarantes muecas. Lo que hay que aguantar por un plato de comida, ¿eh? Por lo visto el vídeo se lo mandó solo a sus compañeros de la banda, y ellos no dudaron en subirlo inmediatamente al canal oficial de YouTube.
Taxidermia incorrecta: más allá de la dignidad
Ojo a la recopilación que me encuentro hoy en el Daily Mail: fotografías (en su mayoría recolectadas de Facebook y otros muchos oscuros rincones de Internet que ni me quiero atrever a imaginar) de animales disecados por métodos que podríamos catalogar de “poco profesionales”. Hay algunos que incluso se ve claramente que les han vaciado, han cogido su pellejo y le han metido un tronco por el culo para mantener una forma perturbadora y terrible. Está claro que disecar el cadáver de un animal (aunque a veces sea con la mejor intención) es quitarle toda la dignidad con la que puede yacer un muerto, pero esto ya es reírse en sus deformes caras.
Unimos lo mejor de internet: gatos y tetas
A la pregunta “¿Qué les pasa a las mujeres?”, bastante habitual en la vida diaria de cualquier caballero, habría que añadir un “con los gatos” para que la cosa ya se acercase al desvarío. Todos lo hemos visto: les das un cachorrito adorable y lo primero que hacen es restregárselo contra los pechos. Hay hasta quien, sin el menor rubor, meter al sacrosanto animalito entre sus femeninas montañas de la diversión en una maniobra que, sí, nos gusta presenciar pero jamás terminaremos de entender. Seguro que todo tiene una explicación biológica y ellas dicen que se los ponen entre las tetas para que estén más calentitos. Recordadme que pruebe con esa excusa en diciembre.
