La juventud rusa prefiere el trío anal

Lo mío me ha costado, pero finalmente he dado con los datos de las dos traviesas jovenzuelas que prestan su ano para el deleite público en la siguiente escena. Estamos ante dosas magníficos ejemplares de rusita veinteañera que esta vez parecen haber sido elegidas por su considerable parecido físico. La que es ligeramente más morena y recibe el primer envite trasero se hace llamar aquí Lindsey, pero se la puede encontrar como Emma, Galina, Lindsey Olsen, Olga, Olina S., Olya, Sally o Talya; y la otra monada es Irina (por cierto: hay MILES de Irinas en el porno ruso) pero también usa los pseudónimos Catia y Honey.

Choque brutal: Gianna Michaels y Sara Jay

Esta escena tiene ya algún tiempo pero es de aquellas que cuanto más las ves mayor sensación tienes de que se trata de un clásico instantáneo. Tanto es así que a principios de verano Justin Slayer la reeditó en la película Dick It Does a Body Good, centrada en actrices de curvas mareantes. En ella, Sara Jay (“una vaca burra fea pero increíblemente morbosa”, como la definió una vez un amigo) parece instruir a una mujer que en realidad ya nació para el sexo como Gianna Michaels, en un lésbico intenso y espectacular en el que se nota la buena relación que tienen ambas starlets.

Dos anos de hospitalidad demostrada

Parece que Trina Michaels se tomó la última experiencia anal extrema que le vimos como una valiosa vivencia más para seguir disfrutando de su propio culo. Son, poca broma, más de 250 escenas anales las que avalan su trayectoria. En la escena de hoy le acompaña otro consagradísimo zorrón como Holly Wellin, una británica que cruzó el charco al cumplir los 18 para dedicarse a vivir de comer rabos por todos sus orificios y también ha alcanzado ya el centenar y medio de bombeos por detrás. El afortunado maestro de ceremonias esta vez otro inglés como Kieran Lee, como suele ocurrir, no decepciona.

Recopilación: 14 culos y Belladonna

Andaba pensando en quién podría ser la siguiente homenajeada en nuestro recopilatorio semanal de corridas en la cara y vino a mi mente Belladonna. Sin embargo, con la pornstar más influyente de la década y posiblemente la más guarra de todos los tiempos había que hacer algo especial, así que hoy en lugar de verla recibir lechazo en la cara contemplaremos como Belladonna realiza una de sus prácticas estrella, una de esas que no tienen pinta de aparecer en ningún guion ni contrato y que la más zorra del estado de Missouri hace por puro y simple vicio: el beso negro.

El hardcore lésbico de Annette y Lorelei

Me consta que el gran Fogardo es un fan acérrimo de Annette Schwarz, una alemana conocida por dominar prácticamente todas las artes pornográficas en su nivel más extremo y además disfrutar con ello. Así que como hacía bastante que no la veíamos en uno de sus encontronazos lésbicos de alto voltaje, hoy podría ser un buen para dejarnos llevar una vez más por el endiablado ritmo de escenas. Se trata de la cuarta escena de Sick Chixxx, dirigida en 2007 por Kylie Ireland, en la que la alemana perversa y Lorelei Lee se involucran en un polvo con numerosos guiños al mundo del BDSM.

Bobbi Starr y Francesca Le juegan duro

Si nuestro último acercamiento al mundo lésbico era desde la perspectiva más tierna y morbosa con Jelena Jensen dando una clase maestra a la pequeña Shyla Jennings, el de hoy es justamente todo lo contrario: dos reputadas reputas como la preciosa Bobbi Starr y la ninfómana Francesca Le juegan juntas en esta escena de Be My Bitch #5 a ver quién es la más marrana de las dos y se sirven de un arsenal de artilugios y recursos sexuales como para echarse a temblar.

Contorsionismo marrano

Hay una postura que no vemos muy a menudo practicar a las actrices porno y que no se puede negar que tiene cierto encanto. Colocar las piernas por detrás de la cabeza requiere flexibilidad y una espalda sana, pero nos brinda la visión de los dos orificios del placer femenino a pocos centímetros de su rostro, permitiéndonos ver su expresión mientras se produce la masturbación, el cunilingus, el analingus, la penetración o lo que venga bien. Echad un vistazo a este recopilatorio y me entenderéis.

Sierra, la MILF de ébano

Seguimos intentando tocar todos los palos y volvemos con otra negra para quitarse el sombrero. Os hablo de Sierra, una moza menuda (1,55 de estatura) pero de de proporciones generosas que nació en Atlanta hace casi 40 años y, a lo tonto a lo tonto, lleva cerca de tres lustros montando a pollas de la talla de Lex Steele, Mandingo, Sean Michaels o el mismísimo Ron Jeremy. Y como las MILF de tez oscura no son habituales en nuestra portada, os brindo tres escenas en lugar de una. No os quejaréis.

Mika Tan y Sinn Sage en “Sé mi zorra”

Volvemos al jugueteo lésbico en su vertiente abrupta y contundente, aunque con menos violencia constentida de la que a algunos nos gustaría, con una magnífica escena perteneciente al primer volumen de la serie Be My Bitch. En ella, una experta en dejarse someter por puro placer como Sinn Sage, sucumbe a la frialdad asiática de Mika Tan, que parece divertirse mucho en su papel de lesbiana dominante y blande con mucho brío su flamante strap on.

El anal de hoy lo ponen Dana y Bobbi

¿Sabíais que Bobbi Starr toca a la perfección el piano y el oboe? ¿Y que Dana DeArmond, de adolescente, fue una estrella del skate? Luego empezó a trabajar como bailarina en Disney World, una cosa llevó a la otra y aquí la tenemos, compartiendo pollas gigantescas con su compañera y amiga. Dos mujeres que en algún momento de su vida descubrieron que tenían un talento que superaba al que estaban dedicando su vida: el arte de follar como salvajes.

Clásicos instantáneos: Belladonna y el béisbol

Ya lo avisaba la propia película con su título: No Limits #1. Y así es: la escena que sigue está a pocos meses de cumplir una década pero sigue impresionando a cualquiera. Un Nacho Vidal en el punto álgido de su carrera ponía a prueba la flexibilidad anatómica de una joven novata que en poco tiempo terminaría superándole y convirtiéndose en una leyenda del porno: Belladonna, la mejor pornstar en lo que llevamos de siglo XXI. Y aquí lo da todo: anal, gagging, dildos monstruosos, fisting, deepthroating extremo, asfixia y hasta el famoso bate.

Quien tiene una amiga tiene un ano dilatado

Lil’ Gaping Lesbians #2 es la segunda entrega de una saga que se centra en dos fetiches bien claros: el sexo lésbico y la obsesión por dilatar lo máximo posible el ano. Y en este segmento han querido unir en un mismo set a dos especialistas complementarias. Por un lado tenemos a Extreme Kream, experta en el uso de artilugios para forzar cualquier agujero; y enfrente está Alysa, una adorable rusita que a menudo baja a los extremos abismos de la lluvia dorada y posee uno de los anos más flexibles del porno.