Así preparó Missy Martinez su primer anal

¿Os sorprendió que en su debut anal Missy Martinez albergara rectalmente el rabo de James Deen como quien se come una gominola? No debería: recordad que cuando hablamos de “primer anal” en el argot porno nos referimos a la primera escena de sexo anal filmada, porque es imposible conocer la historia completa del ojete en cuestión. Hoy, eso sí, tenemos una excepción: hace pocas semanas la cerda de Missy se encontraba con la experta el cosas del culo Phoenix Marie, quien se encargaba de ensanchar el camino en un lésbico la mar de vicioso.

Un lésbico salival con Veruca y Skin Diamond

Acostumbrados al máximo exponente de la perfección lésbica encarnado en la dios Malena Morgan, a veces con sus escenas apasionadas peor al mismo tiempo inmaculadas perdemos un poco la perspectiva y nos olvidamos de que el sexo entre damas también puede ser marrano, desquiciado y muy baboso. De hecho, decía Woody Allen que el sexo solo es sucio cuando se hace bien. Así que hoy vamos a disfrutar de una demostración fehaciente y tórrida de que el cineasta judío tenía razón esta vez. En la vertiente más explícita de KissMe Girl, la pseudogótica Veruca James y la deliciosamente chocolateada Skin Diamond se comían todo lo comible con una fruición desesperada, casi nerviosa.

La nueva Christy Mack: lo que diga la rubia

A finales del pasado marzo la pornstar Christy Mack se teñía el pelo de rubio y acuñaba la hashtag #MackWentBlonde en Twitter, que empezaba a echar humo a base de chistes como “Justin Bieber fuma hierba porque #MackWentBlonde”, “Corea del Norte se pasa al capitalismo porque #MackWentBlonde” o “ya no fabrican Twinkies porque #MackWentBlonde”. Efectivamente, una tontería, pero sirvió para ver el potencial en las redes sociales de la meteórica estrella porno, habitante de un cuerpazo estupendo de look radical que parece que se hace más artificial al ganar popularidad. De hecho algunos defensores de su aspecto nos hemos bajado del carro. En cualquier caso, esta es su primera escena desde el cambio.

Una triple dosis de perfección lésbica

Como es verdad que en Orgasmatrix no tiramos mucho de sexo lésbico, hoy vamos a hacer un poquito especial: seremos testigos de la prodigiosa química entre las dos mejores pornstars del porno femenino —dejamos el tercer puesto a Molly Cavalli—: la imprescindible Malena Morgan y la ambiciosa Dani Daniels. Ambas reinas del cunilingus han coincidido varias veces, pero verlas a solas es algo un poco menos habitual, así que hoy lo vamos a disfrutar por partida triple. Empezamos el itinerario con algo de softcore bien salivado en su encuentro en KissME Girl, seguimos con un poco de glamcore para Sexart y culminamos con su último polvazo en Reality Kings en un crescendo descomunal.

Malena y Celeste: pasión y squirting

Algo rematadamente mal debieron de hacer en Xxx Proposal, una antigua web de cástings porno perteneciente a Reality Kings, para que aquella escena debut fuese la primera y la última en la que Celeste Star se dejaba penetrar por la polla de un hombre. Han pasado la friolera de nueve años desde entonces y la carrera de Celeste ha seguido adelante con regularidad y una constante: solo hace lésbicos. Los hace excepcionalmente bien, como comprobaréis con esta escena en la que se muestra capaz de rayar a la misma altura que una experta como Malena Morgan, pero nunca sabremos si con otro tipo de arranque ahora quizá sería una estupenda devoradora de rabos.

Malena Morgan se folla a su doble checa

Quizá el parecido físico entre Malena Morgan y la checa Eufrat no alcance el nivel de lo razonable, pero desde luego está ahí y va más allá de una cara bonita. Ambas se dedican en exclusividad al porno lésbico, las dos son de una belleza natural devastadora con ese “algo más” en la mirada y a las dos les encanta su trabajo a juzgar por la pasión que le echan a la hora de sorber el coño de sus compañeras de escena. Por eso vale la pena viajar atrás en el tiempo un año y medio para rescatar un enfrentamiento entre iguales como este polvazo lésbico, un tórrido toma y daca entre diosas.

Dani Daniels navega su culo por el Adriático

Con un cuerpo que parece esculpido por los dioses, Dani Daniels se alzó durante sus primeros meses en el porno como una de las más grandes del subgénero lésbico rivalizando con Molly Cavalli y Malena Morgan. Tras alzarse con el trofeo AVN a la mejor escena lésbica, Dani tomó la senda del porno hetero estrenando película propia y follándose con el Rey Midas de la industria, Manuel Ferrara. Ahora sigue acumulando buen hacer en su filmografía, esta vez montándoselo con Mike Adriano para Church Of Bootyism #3, posiblemente con la vista en una futura e hipotética puesta de largo anal que la certifique como candidata a reinar en el firmamento porno.

Malena Morgan y Lily Carter meriendan coño

No es tan fácil encontrar actrices que se desenvuelvan en el porno lésbico con la misma implicación con la que se dejan ensartar por un rabo. Incluso en el submundo de las pornstars exclusivamente lésbicas hay multitud de damiselas que hacen su trabajo con algo de desidia. El ejemplo es Molly Cavalli, una diosa hecha a medida que nunca parece entregarse del todo. Al otro extremo está Malena Morgan, un zorrón atrapado en el cuerpo de una supermodelo que sorbe coños como si le fuera la vida en ello, hoy enfrentada a Lily Carter, una mujer que lo hace todo con la misma agresividad y fiereza. En medio, una eclipsadísima Alyssa Reece.

Mike Adriano y la belleza interior de Remy LaCroix

Posiblemente uno de los mejores culos del porno actual y una de las profesionales más reputadas. Y es que pese a sus meses sabáticos alejada del negocio, Remy LaCroix atesora una mezcla inédita de formas sinuosas, talento para la práctica sexual, belleza y esa especie de sencillez adorable y juvenil que quedó reflejada en el famoso show del hula hoop y con el que vosotros comulgasteis eligiéndola mejor pornstar de 2012. Hoy, ayudado por la particular óptica de Mike Adriano, volveremos a acercarnos a ella al máximo para disfrutar de cada pliegue de su coño, cada irregularidad de su culo y cada poro de su piel. La escena pertenece a Anal Dream Team.

Ay, Valentina, Valentina, Valentina, Valentina…

Iba a titular este post con algo así como “Valentina Nappi prueba embutido español”, pero no lo he hecho por dos razones: una, que la españolidad de Marco Banderas (originario de Uruguay) podría ser cuestionada por nuestros documentados lectores; y dos, porque tengo la esperanza de que Nacho Vidal la invite una tarde a merendar carne en barra y me lo guardo para ese día. La de hoy es una escena un pelín demasiado europea y por momentos se echa en falta algo más de ritmo, pero decididos como estamos a registrar cualquier movimiento de la nueva diosa italiana, este polvo anal no podía faltar en nuestra colección. Y me reitero: una diosa.

No hay ducha fría que pare a Malena Morgan

We Live Together es la porción de Reality Kings que Malena Morgan ha convertido en su coto de caza particular. Como un tiburón rodeando un islote de cachorritos de foca, tiene la seguridad de que acabará con el estómago lleno; al fin y al cabo varios milenios de cadena alimenticia están de su parte. Eso sí: hay presas más tiernas que otras, y desde luego el día en que esa monería de con marcas de bikini llamada Dillion Harper dejó que la lengua experta de Malena le hiciese el amor, será una tarde que la joven novata no olvidará. Y es que dos cuerpecitos naturales como estos no se unen tan a menudo.

Jada Stevens: regreso al culo más perfecto

Como reconocida autoridad en el noble arte de comer culos como si no hubiera un mañana, el pornógrafo con alma de ginecólogo Mike Adriano debe de saber muy bien cuáles son los mejores traseros de la industria, los más grandes, los más firmes, los más prietos e incluso los más sabrosos. Quizá hasta guarde bajo la almohada una Culoagenda donde apunta cada detalle y registra los nuevos panderos que tiene el honor de besar. Y si ese listado existe estoy muy seguro de que muy alto, como mínimo en el top3, esta el mejor culo del porno americano desde que se retiró Jessie Rogers: el bullate cincelado, suave y perfecto de Jada Stevens.