Kiss Me Quick: tetas, monstruos y rock’n'roll

Antes de que el porno fuera legal, la gente tenía que conformarse con películas nudies, donde como mucho podíamos ver chavalas en pelotas enseñando sus atributos. Posiblemente, la nudie más alocada jamás grabada es esta Kiss Me Quick: una basurilla rodada con muy poca verguenza, en tres días, por el director Peter Perry y donde Drácula, Frankenstein, un marciano y un científico loco se dedican a espiar a bailarinas de burlesque moviendo las bazongas a ritmo de rock de la época. Y tenía uno de esos tráilers que hacen que uno se monde de risa y desee ver la película sí o sí. ¡Que entrañable documento!