X-Art

X-Art

Sus fundadores, el matrimonio formado por Brigham y Colette Field, se consideran unos revolucionarios del erotismo, y no les falta razón. El neoyorkino emigró a Europa, donde empezó un proyecto de fotografía erótica, luego conoció a su esposa y ésta le propuso la vuelta de tuerca definitiva: hacer lo mismo pero con parejas teniendo sexo explícito. Así nació X-Art y su bandera, el glamcore.

  • Calidad de los videos9/10
  • Diseño y usabilidad7/10
  • Velocidad de descarga7/10
  • Relación calidad/precio7/10
Puntuación total
HD
85%

Nuestra opinión

Es complicado valorar X-Art en el mismo ámbito que otros websites porno, porque juega en otra liga. En esta casa se inventó el glamcore, un nuevo estilo de rodar porno (aunque sus creadores prefieren llamarlo erotismo) con mucho sentido de la estética, más accesible para las mujeres, casi siempre con luz natural y apostando por actrices jóvenes, irresistiblemente bellas y siempre naturales, y la fórmula ha resultado un éxito. La prueba es la cantidad de imitadores que le han salido, incluso con grandes estudios como Porn Pros tratando de copiar su propuesta completamente nueva y rompedora.

No son pocos sus méritos estilísticos ni de caza de talentos (con X-Art han ganado popularidad diosas como Little Caprice, Tiffany Thompson, Marry Queen, Abigaile Johnson o Blue Angel), pero su menú de alta cocina puede no satisfacer a quienes buscan la cantidad obscena de un bufet libre. El contenido va goteando cuatro veces por semana y siempre cumple con lo prometido, lo último en porno refinado, pero el rendimiento de la web es cuestionable y las posibilidades limitad. Un diseño plano y sin complicaciones pero que solo ofrece un timo de streaming a baja definición, de modo que el resto de material (las escenas a 1080p en varios formatos de vídeo o las galerías de fotos) solo pueden descargarse directamente al ordenador, con las molestias que esto supone.

X-Art es un plato para paladares especiales, con material de altísima calidad (el mejor en su género) y con una forma de rodar glamcore que no puede verse en ningún otro sitio. Tiene pornstars que solo trabajan para ellos y cada vez se abren más a nuevas prácticas sexuales como la doble penetración o las orgías. Que esto compense o no las deficiencias en la forma de presentar su oferta, eso eso es algo que depende de los gustos de cada uno.