Verónica Rodríguez

Una liviana sílfide venezolana que no solo huye de los estereotipos que rodean a la pornstar latina, sino también de los cánones estéticos del porno comercial. Guapísima, delgada, natural, sin un solo tatuaje y libre de retoques quirúrgicos tan de moda entre las profesionales de la industria. Esta venezolana de enormes ojazos representa a la próxima generación de starlets, mujeres más cerca de parecer supermodelos o actrices de Hollywood que trabajadoras sexuales, desacomplejadas y ajenas a las exigencias anatómicas de un público obsesionado con los excesos. Verónica tiene otras cosas que ofrecer y las productoras que vienen rifándosela desde 2011 lo han entendido.